Bibliografía utilizada 120 años después
RECUPERACIÓN DEL TRABAJO Y PROTAGONISMO SOCIAL
JORGE MARCHINI*
- Universidad de Buenos Aires; Miembro del EDI (Economistas de Izquierda)
Los Economistas Políticos de América Latina deben poner la atención en el análisis y la denuncia de las terribles condiciones de vida y trabajo que asolan a millones de familias latinoamericanas. Sin duda, debe también proponerse analizar y debatir las iniciativas populares de respuesta a la crisis que se vienen desarrollando con distintas formas, condiciones y resultados en la región, a las cuales se ubica en forma muy general con los nombres de economía social o solidaria.
En primer lugar: ¿ Qué significa que haya gente que se reúna a buscar formas alternativas de producción y de consumo? Por un lado, representa un conjunto de emprendimientos y al mismo tiempo referencias, perspectivas y experiencias en lugares y condiciones distintas. Por ejemplo, aún en sociedades más ricas hay personas que reaccionan contra la vida moderna: el arrebato del egoísmo, la alienación, el maltrato del medio ambiente. Pero otro es el motor inicial de proyectos que nacen, tal como hoy ocurre en América Latina, de la exclusión creciente. Las sociedades modernas, y no sólo nuestra región, sino también las más avanzadas observan problemas crónicos de desocupación, marginalidad La desigualdad ocupa el centro de atención. Reconocemos que el reparto de la riqueza es tremendamente desigual. Muchas iniciativas son respuestas, por lo tanto, al abandono, el maltrato y la soledad que provoca una sociedad desencajada. Significan de hecho, lo tengan más o menos explicitado, búsquedas reactivas por una sociedad más solidaria y justa. Por cierto, reconozcamos, que no alcanza sólo con hablar de la solidaridad. Es preciso hacerla viable en forma cotidiana en el propio desarrollo de emprendimientos. Debemos reconocer que un motor esencial de las formas económicas alternativas es la supervivencia . El desafío no es ni más ni menos que recuperar un lugar de trabajo, un ámbito organizacional de referencia básico, un medio que favorezca el aprendizaje, una forma de convivir y organizarse en forma distinta a partir del desafío de supervivencia que plantea una sociedad tan golpeada como la nuestra.
Planteo ahora un segundo interrogante ¿Son distintas todas las experiencias? A mi entender sí lo son. Muchas parten de concepciones y condiciones distintas , Pero la pregunta derivada entonces es ¿Tienen algo en común?, Hay algunos que dicen que no, yo creo que sí, que tienen un aspecto básico común en general compartido que es: responder a los sectores excluidos del mercado. De todas formas es una cuestión que debemos analizar puntualmente. Diferenciar situaciones es también imprescindible. Por ejemplo, los consumidores que compran en las tiendas de “comercio justo” en Italia tienen un nivel de ingresos muchísimo más alto que el de los potenciales compradores en América Latina. Nosotros tenemos otra realidad social, otra perspectiva para los compradores cuando tienen que elegir productos, otra capacidad de producir de los emprendimientos y , por supuesto las diferencias con la economía formal tienen particularidades que deben ser especialmente analizadas y afrontadas.
Va un tercer interrogante ¿ La economía solidaria tiene que estar separada de la sociedad o puede desarrollarse dentro de la misma?. Es un viejo tema en debate que siempre vuelve a tener actualidad. Los “fourieristas” – relacionados con las ideas del francés Charles Fourier ( 1772/1837) crearon en el siglo XIX los denominados falansterios , comunidades autónomas que se planteaban como respuestas totalizadoras también a la marginación, el industrialismo, el hacinamiento de las grandes ciudades. Hoy también hay quienes piensan que cualquier experiencia de economía alternativa debe aspirar a desarrollarse en forma integral, separada de la sociedad capitalista. En forma antagónica, otros opinan que ello no es posible ya que esta sociedad arrebata todo, cubre todas las condiciones productivas y de organización y no es posible plantearse una utópica autonomía. Un cambio político es imprescindible, pero, a mi entender, es posible de todas formas desarrollar, aún con reconocibles límites, emprendimientos alternativos dentro del contexto de una economía que funciona centralmente a través de la competencia y mercados extendidos. Es necesario hacerlo pese a tener límites reconocibles. El impulso, el entusiasmo, que nos impone una reunión como la de hoy no debe llevarnos a ser ingenuos, sino reconocer que existen muchas dificultades hacia fuera y hacia adentro de la vida cooperativa.
– Otra cuestión que entiendo que debe ser tratada extensamente en un ámbito como éste se relaciona con la particularidad del actual momento histórico. ¿Cuáles son, por ejemplo, las condiciones para que en América Latina surjan tantos emprendimientos como respuesta social a la crisis? . Podemos observar el manifiesto interés que despiertan las experiencias huertas, talleres comunales, cooperativas, en las ciudades y en el campo ¿Cómo surgió por ejemplo el trueque en Argentina en medio de la crisis del 2001-2002 para luego diluirse como experiencia masiva tan rápidamente ?. ¿ Qué ocurre con la experiencia de las cooperativas agrarias y de consumo tantas veces golpeadas por las crisis? También ahora se observan en la sociedad respuestas y movimientos sociales de los desempleados o los sin tierra que tienen una extensión y magnitud inéditas. Entiendo que hay un aspecto que sí inaugura en la actualidad muy particularmente la crisis extensiva del empleo en América Latina Es el de una crisis abrupta y extendida en una sociedad altamente urbanizada, cuyas características y condiciones para la supervivencia son muy distintas y mucho más complejas a las reconocibles en economías campesinas en las cuales se aspire en épocas de gran dificultad esencialmente a la auto-producción para la subsistencia. Las ciudades integran y complementan las actividades de sus habitantes en la división del trabajo y el mercado – siempre y cuando se tenga por supuesto dinero- y la mayor parte de la población está muy alejada del medio y las actividades de producción de alimentos y bienes básicos para la subsistencia En tal sentido, la crisis tiene una profundidad social inédita, no porque sea la única vez en el mundo que se haya producido un colapso económico masivo, sino por la extensión de la desarticulación social de una población mayoritariamente urbana. En las ciudades el que no tiene ingresos ni dinero para dinero para comprar, algo para hacer, se pierde, se cae directamente del mapa social. No es una economía de subsistencia campesina donde cada uno eventualmente recurre a su propio trabajo para alcanzar el alimento familiar . El que no trabaja o no cuenta con apoyo familiar, o social es terriblemente marginado. La sociedad se desmorona, se desarma, y éste es el desafío de una sociedad: en la cual mas del 60 % de la población está marginada por su exclusión del empleo y/o bajos ingresos . Este aspecto, que tantos dirigentes y analistas mencionan a veces muy livianamente por no vivirlo, debe ser especialmente analizado..
– Derivado del aspecto recién mencionado surge la quinta pregunta. ¿ Qué grado de de autosuficiencia es posible alcanzar una economía alternativa excluida del mercado formal? Es decir, nos debe preocupar saber tanto los grados de autonomía como de complementación con el mercado formal que puede alcanzar una economía social alternativa Algunos indican que es imposible lograr independencia alguna ya que el mercado formal lo abarca todo y ningún acto de voluntad alcanza para superar una realidad determinante. . Otros siguen defendiendo la idea de comunas independientes y autosuficientes . Yo creo que no se puede pensar hoy en una economía que organice toda la capacidad productiva y el complejo de distribución a través sólo de pequeños emprendimientos de tipo social . Como sea, ellos no deben pensarse como un sistema “fuera de la economía” . La economía social debe reclamar su lugar en la sociedad , tanto para lograr una consideración legal, impositiva y financiera apropiada a sus capacidades, limitaciones y objetivos, como para lograr complementar recursos de la comunidad con los esfuerzos y la responsabilidad de los propios participantes, productores y consumidores.
– Vamos a la sexta cuestión ¿Es negativo o positivo que se pongan en marcha emprendimientos sociales de emergencia en una sociedad enferma? Los que dicen que es muy negativo expresan que si buscamos soluciones a la falta de trabajo , la sociedad nunca va a cambiar . Irónicamente los organismos multilaterales que impulsaron las políticas de ajuste permanente también generan programas para “hacer volver al mercado a los excluidos ” Según este punto de visto, quienes impulsamos estos emprendimientos seríamos, de alguna forma, una rueda de auxilio para salvar el sistema en decadencia y estaríamos contribuyendo a desviar la atención de los verdaderos desafíos políticos de la sociedad . En una perspectiva alternativa nos encontramos quienes pensamos sobre la importancia central del trabajo para recuperar la dignidad y desarrollar, en forma imprescindible, mayores, más maduros e independientes niveles de participación política. Por otra parte, es preciso reconocer que ganar capacidad de gestión es fundamental para cualquier emprendimiento individual. Lo es también para lograr un cambio social y político general. Tenemos aprender a manejar recursos, saber administrarlos, saber transparentarlos, saber manejarnos efectivamente con formas de gestión democráticas. Ello se vincula con otra gran apuesta política hacia el futuro que es la educación.. El hacer impulsa la necesidad y el deseo de aprender. El debate de las relaciones entre los objetivos individuales de los emprendimientos y los generales debe ganar mucho mayor significación.
– Va ahora la septima cuestión ¿Se puede lograr un “precio justo” en las transacciones e un ámbito económico con tantas limitaciones? Este es un aspecto de debate habitual por parte de los propios participantes de la economía social, que deriva en interrogantes prácticos El “precio justo” es el que debe satisfacer tanto a compradores como vendedores ¿ Entonces no vale la pena intentar emprendimientos no acordes con la competencia abierta del mercado ? Es solamente para un tipo de consumidores y por lo tanto no se puede hacer nada con respecto a este tema en ámbitos pobres?. Creo que el principio fundamental de la economía social debe ser reconocer el valor del trabajo. Ello es lo básico, pero no debe estar reñido con la atención a cuestiones esenciales en la producción y el intercambio como son la credibildiad, la calidad y también, sin duda, la productividad . : Quién , qué , cómo y dónde se hacen y ofrecen los productos y servicios son aspectos que deben ser comprendidos y ponderardos por cada emprendimiento de economía solidaria . Por lo pronto es preciso reconocer que son muy distintas circunstancias y desafíos de los sectores cuyo primer objetivo es la subsistencia , respecto a otros que, ya cubiertas las necesidades básicas, pueden plantear y exigir con creciente énfasis valores agregados que presentan tantos emprendimientos alternativos ( credibilidad social, confiabilidad, cuidado del medio ambiente, participación, etc. )
- Dejo abierto el último , el octavo interrogante ¿Es viable una economá social teniendo en cuenta tantas dificultades de escala, capacitación, tecnolólgicas, financieras, de organización, comerciales, de distribución, normativas, impositivas etc. ? Creo que no puede haber una respuesta única simplificadora . Hay que tratar de responderla en realidad todos los días en la dinámica de cada emprendimiento y en el marco social, político y económico que debe afrontarse No hay recetas ni garantías, pero creo que sí pueden indicarse dos principios fundamentales que deben ser sostenidos en todo momento, y más aún cuando deben confrontarse las dificultades de construcción de cada iniciativa colectiva popular. Uno es brindar y exigir transparencia, es decir no engañar ni engañarnos. El segundo es incentivar permanentemente la mayor participación como fuerza imprescindible tanto para aunar objetivos, dirimir conflictos como, sobretodo, vía imprescindible para generar confianza y compromiso de y en los participantes. Estos principios son fundamentos asimismo para hacer posible la esencial mayor extensión y complementación de redes de trabajo, apoyo mutuo, educación e información, justamente para afrontar de la mejor forma posible sus problemas y socializar las mejores experiencias.
Un encuentro como éste no puede conformarse sólo con enunciaciones de objetivos o análisis de la problemática de nuevas formas económicas populares. Con toda seguridad, los emprendimientos productivos y de intercambio de emergencia pueden rescatar y desarrollar iniciativas y formas de participación democráticas, solidarias, cooperativas, presentes en la comunidad. Ya en tal perspectiva pueden ser base para una positiva e imprescindible reconstrucción y desarrollo de un tejido social deteriorado. La economía de subsistencia puede ser, entonces, sinónimo de una economía solidaria. La solidaridad puede desarrollarse a partir de la necesidad, pero requiere acciones y apoyo para superar enormes escollos. Las nuevas formas de actividad económica popular contienen positivos y esperanzadores impulsos, pero por su precariedad no deben ser dejadas al arbitrio de sus propias dinámicas ,sino que requieren políticas, programas e instancia de apoyo público ,y de la sociedad.
La economía social debe ser reconocida como una realidad y desafío común de América Latina . Puede resultar enormemente importante la puesta en marcha inmediata de una instancia de investigación, coordinación e información regional Este ámbito puede incluir el análisis y estudios comparados , el seguimiento común de variables, la homogenización de metodologías de análisis de la economía social y poner en marcha un sistema de información integrado de complementación regional.
Existen valorables experiencias en distintos países, pero sería de gran significación práctica para la región la puesta en marcha de una instancia especializada a través del esfuerzo compartido de una red de universidades e instituciones de América Latina
Las nuevas instancias no pueden ser analizadas exclusivamente desde una perspectiva inmediata, sino comprenderse como un rico escenario que cuenta con enormes potencialidades pero también con mayúsculas demandas políticas, económicas, tecnológicas, educativas y culturales que deben ser reconocidas e impulsadas
- Aspiro a que la crisis que atravesamos provoque un fluido intercambio de opiniones y debates. Este es imprescindible no sólo a la hora de reflexionar sobre la economía política. Lo es, sobretodo, para apoyar con mayores bríos y fortaleza desde nuestra perspectiva de economistas políticos críticos a las organizaciones sociales y políticas que bregan por defender los derechos de los trabajadores y desplazados y una sociedad más justa, plena y solidaria. Aquella que responda a la fuerza del reclamo y la esperanza de trabajo y dignidad de millones de personas, tantas de ellas hoy marginadas, desesperadas.
Rodríguez Caballero, Juan Carlos: “La economía laboral en el período clásico de la historia del pensamiento económico” Tesis doctoral, Universidad de Valladolid, 2003. Es una muy recomendable introducción al concepto de subsistencia en la teoría económica.
Es posible analizar iniciativas muy interesantes, tal como la Cooperativa Chico Mendes (http://www.chicomendes.it)
Fourier, F. M. Charles : “Doctrina social: el falansterio. Traducción del francés por José Menéndez Novella. Biblioteca de Filosofía y Sociología, 11. Madrid s.a. (B. Rodríguez Serra, 248 págs. (Reedición en Biblioteca Histórica del Socialismo, 9; Júcar, Madrid 1980, 125 págs.)
Marchini, Jorge: “Economía de Trueque” Suplemento Económico, diario Clarín, 5 de Mayo de 2002.
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL): “Panorama Social de América Latina 2002-2003”, Santiago de Chile, 2003.
Buvinic Mayra, Mazza Jacquiline – editoras- “ Policies for Inclusion Social Inclusion and Economic Development in Latin America”. Banco Interamericano de Desarrollo, Wahington, EE.UU., 2004
Miguel Vittone: Polémica con Jorge Marchini reflejada en página web http://www.geocities.com/economistas_de_izquierda
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