{"id":730,"date":"2022-08-09T21:46:05","date_gmt":"2022-08-10T00:46:05","guid":{"rendered":"http:\/\/menendez.ar\/?p=730"},"modified":"2023-02-02T23:03:45","modified_gmt":"2023-02-03T02:03:45","slug":"la-inmigracion-a-la-argentina","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/menendez.ar\/index.php\/2022\/08\/09\/la-inmigracion-a-la-argentina\/","title":{"rendered":"La inmigraci\u00f3n a la Argentina."},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando la Argentina comenz\u00f3 su formidable expansi\u00f3n de 1880 en adelante, conectada comercialmente al Imperio Brit\u00e1nico, con un ejercito de tipo prusiano, una cultura francesa y una mezcla \u00fanica en el planeta de espa\u00f1oles e italianos, se hab\u00eda propuesto ser la Europa en Am\u00e9rica. Pasado casi un siglo y cuarto, han cambiado los sujetos del poder y el contenido de los discursos, empero quien anta\u00f1o pag\u00f3 el precio para esa ocupaci\u00f3n territorial, los inmigrantes, no lo han hecho todav\u00eda hoy con su identidad nacional moderna y el discurso del poder, pretende seguir siendo el mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo ha cambiado merced a la globalizaci\u00f3n con un sistema que, al decir de Ahmed Ben Bella, \u00abenloqueci\u00f3 a las vacas y ahora enloquece a la gente\u00bb&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#1\">(1)<\/a>&nbsp;y esa Europa de la generaci\u00f3n de 1880 es un sue\u00f1o que se desmorona, como acertadamente refiere un sabio amigo, cuando ve a los negros en alguna de sus ciudades, vendiendo cosas expuestas sobre grandes manteles prestos a ser envueltos al primer asomo de presencia policial; pensando con profunda satisfacci\u00f3n, que antes de que termine el siglo XXI Europa ser\u00e1 mestiza y gracias a Dios, se habr\u00e1n acabado para siempre las pretensiones de raza superior que vienen desde la Edad Media&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#2\">(2)<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00f3lo \u00e9l lo cree, pues en febrero del pasado a\u00f1o, se present\u00f3 un informe en la Academia dei Lincei, de Roma, que llevaba por t\u00edtulo uno por dem\u00e1s el\u00edptico&nbsp;<em>\u00bfEs imaginable una Europa sin italianos?<\/em>&nbsp;El documento, realizado por la Universidad de N\u00e1poles, sosten\u00eda que la posibilidad es completamente cierta si se mantiene la actual tasa de nacimientos. Concretamente los italianos&nbsp;<em>puros&nbsp;<\/em>podr\u00edan extinguirse en 2250, dato que de alguna forma ha sido confirmado por la ONU, pues Italia junto con Jap\u00f3n son los dos pa\u00edses con la poblaci\u00f3n m\u00e1s anciana del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>El referido proceso de envejecimiento complica a toda Europa, donde la poblaci\u00f3n mayor de sesenta a\u00f1os llega hoy al 21 por ciento. Parece mucho y lo es, pero para la ONU ese porcentaje podr\u00eda aumentar al 34 por ciento en el 2050 cuando se prev\u00e9 que el mundo llegar\u00e1 a doce mil millones de habitantes, n\u00famero que complica todav\u00eda m\u00e1s las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00fanico que parece darse cuenta es el Papa Juan Pablo, pero no as\u00ed alguno de sus obispos que aconseja que no lleguen musulmanes a Europa, como si desde el siglo VIII, en mayor o menor medida, no estuvieran all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Conocida es la tesis de Hegel en&nbsp;<em>El esp\u00edritu Universal<\/em>, donde se dice europeo, esto es&nbsp;<em>germ\u00e1nico y cristiano<\/em>; en su discurso no hab\u00eda lugar para los espa\u00f1oles pues entonces Europa terminaba en los Pirineos. Aquella era la Espa\u00f1a cat\u00f3lica que ten\u00eda sus ra\u00edces en el islamismo y en el juda\u00edsmo, por lo que no pudo para colonizar Am\u00e9rica, y demos gracias ante ello, ser portadora de ese esp\u00edritu del que nos habla el fil\u00f3sofo de Jena, y tampoco se hubieran podido tomar en serio, con esta tesis, las culturas precolombinas de mayas, aztecas e incas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ortega lo comprendi\u00f3 muy bien en 1928 cuando con mordacidad, en&nbsp;<em>Hegel y Am\u00e9rica,<\/em>&nbsp;llam\u00f3 la atenci\u00f3n del abismo que se abre desde aquella cr\u00edtica europea y la de los ide\u00f3logos de la identidad argentina del siglo XIX con sus t\u00f3picos eurocentristas. Es que Argentina tiene una historia bastante fraccionada y con frecuencia ha padecido de p\u00e9rdida de la memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Perderla en el tema de la inmigraci\u00f3n puede hacernos olvidar que nuestros abuelos y bisabuelos tambi\u00e9n lo fueron, que llegaron tra\u00eddos al pa\u00eds por un programa de traslado masivo de poblaci\u00f3n en un momento en que el Reino Unido invert\u00eda en el Cono Sur de Am\u00e9rica, ya que en su propio pa\u00eds no alcanzaba precios competitivos. Aqu\u00ed se necesitaba mano de obra en tanto que nuestros abuelos y bisabuelos sobraban en los pa\u00edses del sur de Europa, porque estaban atrasados en el proceso industrial de acumulaci\u00f3n de capitales y no por que tuvieran ganas de hacer turismo. Trataban de huir de un continente devastado por situaciones y guerras que no les ofrec\u00eda salida, cuestiones estas complejas que encierran decenas de motivos que van desde lo cultural hacia lo imaginario.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, perder la memoria hist\u00f3rica puede hacernos olvidar que esa inmigraci\u00f3n fue precedida por un racismo desprestigiante donde se idealiz\u00f3 lo europeo pero antes se desprestigi\u00f3 nuestra propia poblaci\u00f3n mestiza. El&nbsp;<em>Mart\u00edn Fierro<\/em>&nbsp;poema de Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez, es el reflejo de una realidad social. Los cientistas de la \u00e9poca con Domingo Faustino Sarmiento y Carlos Octavio Bunge a la cabeza, sosten\u00edan que hab\u00eda que mejorar la raza, porque nuestra poblaci\u00f3n era producto de un cruce negativo, de una raza paleol\u00edtica con otra que no hab\u00eda superado la Edad Media.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed llegaron nuestros ancestros, hombres de carne y hueso, que reclamaban jornadas de trabajo de ocho horas en vez de las diez o doce de aquel entonces y el descanso dominical; es decir, todas leyes que luego de casi un siglo, por voluntad de esa entelequia que es el mercado, tiende hoy a desaparecer. Ellos trajeron el sindicalismo, el socialismo, el anarquismo y, luego, en un segundo momento nuestro discurso racista vern\u00e1culo estigmatiz\u00f3 al inmigrante.<\/p>\n\n\n\n<p>Corresponde no dejar de se\u00f1alar que esta Am\u00e9rica morena que le reza a Dios en luso y espa\u00f1ol, es la m\u00e1s incre\u00edble s\u00edntesis de un proceso sincr\u00e9tico de culturas marginadas y subordinadas, la interacci\u00f3n de pr\u00e1cticamente toda la marginaci\u00f3n planetaria. As\u00ed fueron subordinados y marginados los indios y los propios colonizadores que en general proven\u00edan del sur de la pen\u00ednsula, muchos de ellos \u00e1rabes convertidos a garrotazos. Como lo fueron los jud\u00edos que lograron pasar a trav\u00e9s de Portugal para llegar aqu\u00ed y que ten\u00edan que ocultar su condici\u00f3n de cristianos nuevos; tambi\u00e9n se margin\u00f3 a los negros del Golfo de Guinea tra\u00eddos como esclavos, ocurri\u00f3 lo propio con los chinos a quienes trajeron por el Pac\u00edfico cuando se acabaron los negros esclavizados; por \u00faltimo fueron marginados nuestros abuelos y bisabuelos a los que expulsaron de Europa, porque el sistema productivo no ten\u00eda donde meterlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso la latinoamericana es una subcultura europea de marginados y olvidarlo, es negar nuestra esencia regional. Con esta introducci\u00f3n y con la esperanza de poder obtener ense\u00f1anzas para el futuro cercano doy comienzo al an\u00e1lisis, de las dos grandes corrientes migratorias de las que mayoritariamente descienden los argentinos y a las que tanto debemos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p><strong>La inmigraci\u00f3n italiana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Respecto de la presencia italiana en Argentina, existe numeroso material de estudio proveniente de autores que han realizado serias e importantes investigaciones&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#3\">(3)<\/a>, en tanto otros han encaminado su tarea a temas espec\u00edficos&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#4\">(4)<\/a>&nbsp;o a aspectos parciales sobre una problem\u00e1tica hist\u00f3rica que tiene m\u00faltiples facetas, reunido desde la \u00e9poca colonial hasta llegar a la actualidad que han sido publicados merced al esfuerzo individual o de fundaciones, a veces con el apoyo del gobierno de Italia, otras por el Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos, sin dejar de destacar los importantes aportes a la materia efectuados por la Asociaci\u00f3n Dante Alighieri&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#5\">(5)<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los or\u00edgenes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente los genoveses fueron los primeros italianos asentados en Buenos Aires; si nos remontamos a 1810 hab\u00eda 42 de ellos en la ciudad, a\u00f1os despu\u00e9s con motivo de las sangrientas revueltas de 1820 y 1821 ya incorporada G\u00e9nova al Reino de Cerde\u00f1a, se asilaron muchos en las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata, m\u00e1s precisamente en la Boca del Riachuelo por entonces puerto de ultramar, donde constituyeron una poblaci\u00f3n exclusivamente de ligures. Refiere N\u00edcolo C\u00faneo, que en 1838 cerca de ocho mil poblaban sus costas, tres mil de los cuales se dedicaban a la navegaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa \u00e9poca el puerto de Buenos Aires estaba bloqueado por la flota francesa, obligando a los genoveses de la Boca para eludirlo, a ondear en sus m\u00e1stiles el pabell\u00f3n de la Casa de Saboya, lo que al Gobernador de Buenos Aires y Representante de las Relaciones Exteriores de la Confederaci\u00f3n, D. Juan Manuel de Rosas, le resultaba de gran utilidad&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#6\">(6)<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma los genoveses convirtieron al hoy pintoresco barrio de La Boca, en un peque\u00f1o puerto italiano, con sus t\u00edpicas casas de madera y chapa multicolores, absorbiendo con sus goletas, tartanes y otros nav\u00edos, la casi totalidad del comercio internacional de nuestro pa\u00eds, llegando con sus embarcaciones hasta los EEUU, las Antillas y Brasil. Eso provoc\u00f3 la aparici\u00f3n de gran cantidad de astilleros, armadores y almacenes navales, que en 1864 producen la botadura del primer vapor a ruedas, el \u00abF\u00e9lix Col\u00f3n\u00bb, que adquirido por el Gobierno particip\u00f3 en la Guerra de la Triple Alianza con el nombre de \u00abItapur\u00fa\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica matrimonial reflejaba la posici\u00f3n alcanzada por estos italianos; cuando Justo Jos\u00e9 de Urquiza, primer Presidente de la Confederaci\u00f3n con Capital en Paran\u00e1 decidi\u00f3 casarse, lo hizo con la hija de un genov\u00e9s que era su proveedor de pertrechos y esto en modo alguno fue considerado una&nbsp;<em>m\u00e9salliance<\/em>.&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#7\">(7)<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La posici\u00f3n de esta temprana elite italiana hab\u00eda adquirido una dimensi\u00f3n pol\u00edtica expl\u00edcita, el surgimiento del movimiento nacional &#8211; liberal en la pen\u00ednsula y del liberalismo pol\u00edtico en la Argentina, pusieron sobre el tapete afinidades ideol\u00f3gicas entre aquellos, vehementes nacionalistas liberales y anticlericales, s\u00f3lo superficialmente reconciliados con la monarqu\u00eda de Saboya y la nueva conducci\u00f3n pol\u00edtica del R\u00edo de la Plata, que tambi\u00e9n emparent\u00f3 por matrimonio a Bartolom\u00e9 Mitre, Presidente de la Argentina unificada (1862), con Giancinto Caprile, cuyo patrimonio ascend\u00eda a un mill\u00f3n de pesos papel (unas 15.000 libras) y no necesariamente el m\u00e1s opulento de la colectividad, pero integr\u00f3 a su seno familiar a familias como los Drago y a los Asteso.<\/p>\n\n\n\n<p>Este grupo logr\u00f3 durante d\u00e9cadas mantener el liderazgo indiscutido de la vasta colectividad, gracias a su superioridad econ\u00f3mica y a los v\u00ednculos pol\u00edticos establecidos, tanto all\u00ed como aqu\u00ed. Pero las cosas cambiaron tanto por la movilidad ascendente de la clase media como por el desasosiego de las clases populares, detr\u00e1s de las cuales asomaban las nuevas masas inmigratorias.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, la elite porte\u00f1a hab\u00eda sufridos cambios importantes merced a la conquista del desierto, hasta los a\u00f1os 1880 en poder del indio, haciendo fortuna los terratenientes \u2014medida \u00e9sta con par\u00e1metros mundiales\u2014 que les permit\u00eda a\u00fan a los menos opulentos mantener una vida ociosa y ampulosamente cosmopolita.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ese entonces la econom\u00eda de Argentina hab\u00eda ca\u00eddo bajo la influencia de compa\u00f1\u00edas comerciales y de transporte con base en la Gran Breta\u00f1a, cuyo poder econ\u00f3mico superaba al de estos italianos de los albores de la nacionalidad. Como refiere Halper\u00edn Donghi&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#8\">(8)<\/a>&nbsp;todo esto vino a agravar el deterioro de la posici\u00f3n de los italianos, no s\u00f3lo porque una ola tras otra incesante ola de nuevos inmigrantes configurara su nueva imagen, como los m\u00e1s pobres de los m\u00e1s pobres, y adem\u00e1s la elite italiana no pudo capear la transici\u00f3n con \u00e9xito como algunos irlandeses o vascos que hab\u00edan adquirido extensas bases territoriales; pues la posterior expansi\u00f3n argentina fue moldeada por los ferrocarriles de origen ingl\u00e9s, pasando aquellos nuevos inmigrantes al papel de irritantes advenedizos, la vanguardia de un acceso silencioso, un asedio simplemente por el n\u00famero de plebeyos invasores de ultramar.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Causas de esta nueva inmigraci\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Este fen\u00f3meno se dio, porque en el lapso comprendido entre 1876 y 1976, hubo un desplazamiento humano incre\u00edble, emigrando desde Italia aproximadamente 25 millones de personas, parte de las cuales se radicaron en nuestro pa\u00eds. De esta forma una naci\u00f3n que empezaba a crecer, fue permeable a ellas, asimil\u00e1ndolas de forma tal que produjo un gran entrecruzamiento de razas, lo que en parte la convirti\u00f3 en una sociedad abierta de gran movilidad social.<\/p>\n\n\n\n<p>Ello ha hecho risue\u00f1amente sostener que \u00ablos argentinos somos italianos, que hablamos en espa\u00f1ol y pretendemos comportarnos como ingleses, pero que a diferencia de otros pueblos de la Am\u00e9rica morena \u00abdescendemos de los barcos\u00bb. Lo cual en parte no deja de ser cierto, si tomamos en cuenta que en el Censo Nacional de 1914, el 49 por ciento de la poblaci\u00f3n de la hoy Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires, era extranjera.<\/p>\n\n\n\n<p>En el periodo 1871-1900 llegaron a la Argentina 2.700.000 inmigrantes, de los cuales se radicaron 1.700.000, pues muchos de ellos eran los denominados&nbsp;<em>golondrinas<\/em>, que luego de levantar las cosechas, regresaban a sus lugares de origen, convertidos en obreros temporarios. En el periodo 1900-1914 llegaron otros 3.100.000, de los que se radicaron, por la misma causa, s\u00f3lo la mitad.<\/p>\n\n\n\n<p>En el referido Censo la poblaci\u00f3n de la Rep\u00fablica era de 7.900.000 habitantes, de los cuales el 43 por ciento eran extranjeros, de ellos el 50,1 por ciento italianos, el 20,2 por ciento espa\u00f1oles, el 9,6 por ciento franceses y el 3,2 ingleses. En el cuadro nro. 1 se puede ver la cantidad de italianos residentes en la Capital de Argentina y distintas provincias, en 1914 como as\u00ed el porcentaje de estos sobre la poblaci\u00f3n total de la Rep\u00fablica y el porcentaje de inmigrantes sobre la misma.<br>&nbsp;<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>Lugar<\/strong><\/td><td><strong>Cantidad de italianos<\/strong><\/td><td><strong>% de inmigrantes<\/strong><br><strong>s\/ poblaci\u00f3n total<\/strong><\/td><td><strong>% de italianos<\/strong><br><strong>s\/ poblaci\u00f3n total<\/strong><\/td><\/tr><tr><td>Capital Federal<\/td><td>320.000<\/td><td>49<\/td><td>19,8<\/td><\/tr><tr><td>Buenos Aires<\/td><td>285.000<\/td><td>34<\/td><td>13,8<\/td><\/tr><tr><td>Santa Fe<\/td><td>164.000<\/td><td>35<\/td><td>18,3<\/td><\/tr><tr><td>C\u00f3rdoba<\/td><td>83.000<\/td><td>20<\/td><td>11,3<\/td><\/tr><tr><td>Mendoza<\/td><td>28.600<\/td><td>32<\/td><td>10,3<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fuente: Elaboraci\u00f3n propia, tomando como base el Censo Nacional de 1914.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas grandes migraciones tuvieron su origen remoto en el dif\u00edcil tr\u00e1nsito del&nbsp;<em>Setteceto&nbsp;<\/em>a la primera mitad del siglo XIX, en que la econom\u00eda it\u00e1lica hubo de adecuarse a los ritmos de la revoluci\u00f3n industrial inglesa y las nacientes relaciones capitalistas europeas impuestas a los procesos de modernizaci\u00f3n, l\u00f3gica consecuencia de su sector agr\u00edcola y respuesta a una gran presi\u00f3n demogr\u00e1fica. En tanto que otros fueron los factores que incidieron sobre esa inmigraci\u00f3n entre mediados de aquel siglo y la Segunda Guerra Mundial. Por \u00faltimo, otra nueva ola desde finales de esa guerra y 1965, en que las cifras de italianos descienden bruscamente en Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Los italianos estaban dispuestos a expatriarse por a\u00f1os, pero tambi\u00e9n a volver desde la otra costa, cubriendo no s\u00f3lo la colonizaci\u00f3n de Argentina, sino adem\u00e1s las demandas de trabajo en Europa del Este, Norteam\u00e9rica, Australia, Norte de \u00c1frica y la construcci\u00f3n del Canal de Suez, por lo que el \u00e9xodo nunca decreci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>A ello hay que agregar el papel subordinado de la agricultura peninsular a su desarrollo industrial (precios relativos, flujos financieros, compensaci\u00f3n de su balanza de pagos, etc.) y el conjunto de modelo de desarrollo que marc\u00f3 su crisis agraria de 1880, la expulsi\u00f3n de masas, aunado a las decisiones librecambistas luego de 1860, lo que debilit\u00f3 su atrasado sector textil manufacturero preindustrial. Adem\u00e1s la calidad sub-remunerada de esta mano de obra, permiti\u00f3 llenar nichos vac\u00edos de la econom\u00eda argentina, caracteriz\u00e1ndose en muchos casos por hacer frente a desarrollos marginales singularizados por una decreciente economicidad y por qu\u00e9 no, por el propio rechazo de la clase trabajadora nacional a adaptarse, sobre todo en el \u00faltimo ciclo inmigratorio, a condiciones laborales muchas veces penosas o riesgosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n fuentes criminol\u00f3gicas de fines del siglo XIX ponen en evidencia el mecanismo global de expulsi\u00f3n de ciertas fuerzas marginales y el rol que jugaron las autoridades encargadas de tutelar el orden p\u00fablico. A estos se los calificaba de \u00absubversivos\u00bb, denominaci\u00f3n gen\u00e9rica que era aplicada en la pr\u00e1ctica a todos aquellos considerados \u00absocialmente peligrosos\u00bb. Constituyendo esta categor\u00eda los anarquistas, socialistas, republicanos, verdaderos emigrantes politizados, obreros y campesinos que por haberse puesto en evidencia en conflictos laborales y en agitaciones callejera o por profesar otra ideolog\u00eda que la dominante, eran as\u00ed calificados y tratados como tales. Refiere Mar\u00eda Rosaria Ostuni&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#9\">(9)<\/a>, que tanto unos como otros fueron objeto de continua atenci\u00f3n por parte de la polic\u00eda e incitados, de diversas manera a alejarse de su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco son ajenas a este fen\u00f3meno migratorio las penurias en el campo por la falta de moneda, a punto que con la ganancia de los emigrados se pagaban los arriendos agr\u00edcolas, tal como ocurr\u00eda en Irlanda o los impuestos territoriales como en Alemania&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#10\">(10)<\/a>. Algo semejante acontece hoy d\u00eda en que la inmigraci\u00f3n incide en la econom\u00eda de varios pa\u00edses de Asia, donde el dinero enviado por los trabajadores desde el exterior alcanz\u00f3 en 1995 un total de 75 mil millones de d\u00f3lares, bastante m\u00e1s que los 54 mil millones que ese mismo a\u00f1o recibieron de ayuda exterior. Los filipinos que emigran legalmente est\u00e1n obligados a enviar parte de sus ganancias a las islas, lo que se calcula en unos 8 mil millones de d\u00f3lares por a\u00f1o, casi tres veces la suma que el pa\u00eds recibe de financiaci\u00f3n y cr\u00e9ditos del Banco Mundial. Seg\u00fan datos del Instituto para el Tercer Mundo, el 8 por ciento de los ingresos de divisas por parte de pa\u00edses como Egipto y Pakist\u00e1n, proceden de remesas de los trabajadores emigrados, en tanto en Jordania y Yemen el dinero que env\u00edan los suyos es casi la \u00fanica fuente de moneda extranjera que circula.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cuadro 2 se destaca la cantidad de inmigrantes italianos y total extranjeros, en los Censos de 1869, 1895 y 1914.<br>&nbsp;<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>A\u00f1os<\/strong><\/td><td><strong>1869<\/strong><\/td><td><strong>1895<\/strong><\/td><td><strong>1914<\/strong><\/td><\/tr><tr><td>Total de italianos<\/td><td>71.442<\/td><td>492.676<\/td><td>928.860<\/td><\/tr><tr><td>Totales extranjeros<\/td><td>211.992<\/td><td>1.004.527<\/td><td>2.357.952<\/td><\/tr><tr><td>Total de poblaci\u00f3n<\/td><td>1.736.923<\/td><td>3.954.911<\/td><td>7.885.237<\/td><\/tr><tr><td><strong>Los que decidieron quedarse<\/strong><\/td><\/tr><tr><td>A\u00f1os 1921-1930<\/td><td>Saldo: 878.000 inmigrantes<\/td><\/tr><tr><td>A\u00f1os 1931-1940<\/td><td>Saldo: 72.700 inmigrantes<\/td><\/tr><tr><td>A\u00f1os 1941-1946<\/td><td>Saldo: 33.000 inmigrantes<\/td><\/tr><tr><td>A\u00f1os 1947-1954<\/td><td>Saldo: 747.000 inmigrantes * *<\/td><\/tr><tr><td><strong>Porcentaje de extranjeros en los \u00faltimos a\u00f1os<\/strong><\/td><\/tr><tr><td>A\u00f1o 1930<\/td><td>estimaci\u00f3n: 30,8 %<\/td><\/tr><tr><td>A\u00f1o 1940<\/td><td>estimaci\u00f3n: 22,5 %<\/td><\/tr><tr><td>A\u00f1o 1947<\/td><td>Censo Nacional: 18,1 %&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td>A\u00f1o 1954<\/td><td>estimaci\u00f3n: 17,8 %<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fuente: Elaboraci\u00f3n propia, tomando en consideraci\u00f3n Censos nacionales y estimaciones del INDEC<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ** Advi\u00e9rtase la gran acogida de extranjeros en la inmediata posguerra<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda parte del mismo refleja la cantidad de ellos que se radicaron en Argentina, para finalizar con el porcentaje de extranjeros, sobre el total poblacional, en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Separamos la oscilaci\u00f3n del flujo entre 1857 &#8211; 1914 y podemos dividir el periodo en cinco partes:<\/p>\n\n\n\n<p>1857-1874, lento pero ininterrumpido aumento de la inmigraci\u00f3n, a excepci\u00f3n de 1871, que correspondi\u00f3 a la epidemia de fiebre amarilla que asol\u00f3 la Ciudad de Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>1875-1880: Se caracteriza por ser un periodo de crisis econ\u00f3mica e inestabilidad pol\u00edtica por la federalizaci\u00f3n de la Ciudad de Buenos Aires, con enfrentamientos militares y la campa\u00f1a al desierto. Hubo un decrecimiento de la tasa migratoria, con 249.090 entradas y 116.348 salidas, de lo que resulta un saldo de 132.742 inmigrantes residentes.<\/p>\n\n\n\n<p>1881-1889: Constante aumento de inmigrantes, cuyo total es de 979.256 personas, permaneciendo 824.595. S\u00f3lo en el a\u00f1o de 1889 ingresaron 260.909.<\/p>\n\n\n\n<p>1890-1903: La crisis econ\u00f3mica argentina de 1990 produce una depresi\u00f3n con 1.369.290 entradas y 842.043 salidas, lo que arroja un saldo de 527.247 inmigrantes radicados en el periodo se\u00f1alado.<\/p>\n\n\n\n<p>1904-1913: Marca el periodo expansivo de los inmigrantes. 2.895.025 entradas contra 1.356.875 salidas, con un saldo de 1.538.240&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#11\">(11)<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El apoyo a la inmigraci\u00f3n por parte del Gobierno. La llamada ley Avellaneda<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Durante el gobierno de Nicol\u00e1s Avellaneda (1874\/1880), cuando la frontera con el indio estaba en el r\u00edo Salado a cien kil\u00f3metros al sur de Buenos Aires y s\u00f3lo exist\u00edan asentamientos poblacionales de italianos en Bah\u00eda Blanca, de criollos en Carmen de Patagones y de Galeses en el Valle del r\u00edo Chubut, a los que no se pod\u00eda acceder por tierra; el Congreso sancion\u00f3 la llamada Ley de Colonizaci\u00f3n y Tierras P\u00fablicas, que hubo de llevar como curiosidad jur\u00eddica e hist\u00f3rica \u2014por el olvido del empleado que la protocolizara\u2014 la n\u00famero 817 y 1\/2 (\u00fanico caso en la legislaci\u00f3n); esta ley permiti\u00f3 la creaci\u00f3n luego de 1886 de grandes centros de asentamiento humano, hoy verdaderas ciudades de provincia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que se viera facilitado adem\u00e1s por la Compa\u00f1\u00eda de Tierras del Ferrocarril Central Argentino, que un\u00eda Buenos Aires con C\u00f3rdoba, pasando por Rosario (Provincia de Santa Fe) con varios ramales; sumado a la campa\u00f1a militar de Julio A. Roca (1880), verdadero genocidio contra el indio, exitosa, merced a la mayor capacidad tecnol\u00f3gica del ejercito expedicionario: el winchester de repetici\u00f3n y el tel\u00e9grafo morse.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas inmensas llanuras hasta el r\u00edo Negro en plena Patagonia, hubieron de ser colonizadas las m\u00e1s de las veces con ovinos y en ellas m\u00e1s que la inmigraci\u00f3n italiana tuvieron gran importancia por la acumulaci\u00f3n de tierras, la irlandesa y la vasca, muchas de las veces adquiridas las tierras a bajo precio a soldados que las hab\u00edan recibido en pago de sus salarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ello en modo alguno implica que en Argentina a la colectividad italiana le fuera mejor que a la radicada en EEUU, tal como pretende el profesor Herbert Klein&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#12\">(12)<\/a>, pues si bien accedi\u00f3 a la propiedad urbana en Buenos Aires&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#13\">(13)<\/a>&nbsp;donde en conjunto era titular del 32 por ciento de los inmuebles, a poco de analizarla se observa que se reduce al 14 por ciento en la Circunscripci\u00f3n 12, el centro de la Ciudad, y al 13 por ciento en el \u00e1rea cercana y barrio residencial de la zona norte (Circunscripciones 13 y 20); pero en el distrito 1 el 41 por ciento era propiedad de italianos, en esa \u00e9poca era un lugar inmenso, fangoso de reciente asentamiento de clases bajas, que si bien estaba situado dentro de los l\u00edmites de la ciudad era pr\u00e1cticamente un suburbio.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo aconteci\u00f3 en el sector agropecuario, pues salvo en distritos vitivin\u00edcolas como Mendoza o algunos peque\u00f1os chacareros de las provincias de Santa Fe y de C\u00f3rdoba, que cultivaban su propia tierra, no hab\u00edan tenido gran acceso a la misma.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La cuesti\u00f3n pol\u00edtica en la colectividad italiana en Argentina<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Luego de la diferenciaci\u00f3n ideol\u00f3gica surgida en la Internacional Socialista entre marxistas y anarquistas sostenedores de las ideas de Bakun\u00edn, la polic\u00eda italiana apunt\u00f3 a estos \u00faltimos, pues los reputaba m\u00e1s peligrosos por su aspiraci\u00f3n a la supresi\u00f3n violenta del estado. As\u00ed en 1874, se celebraron numerosos procesos que, por su injusticia e iniquidad tuvieron el efecto no querido de propagar las ideas que pretend\u00edan combatir. Luego de ello, las autoridades peninsulares, tomaron diversas l\u00edneas operativas, una de las cuales y que al presente trabajo interesa, fue el llamado&nbsp;<em>exilio<\/em>&nbsp;<em>voluntario libre<\/em>&nbsp;que ofrec\u00eda a los anarquistas una elecci\u00f3n coactiva entre la privaci\u00f3n de libertad o el otorgamiento de pasaporte para un alejado pa\u00eds, por lo general EEUU o Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>La vigilancia de estos emigrantes politizados era efectuada por los agentes diplom\u00e1ticos o consulares, que con la colaboraci\u00f3n de las polic\u00edas locales, manten\u00edan informado al Ministerio del Interior Italiano, por intermedio del de Asuntos Exteriores&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#14\">(14)<\/a>.<br>Si bien los llamados&nbsp;<em>agitadores<\/em>&nbsp;de la colonia de Buenos Aires, no s\u00f3lo eran los anarquistas sino tambi\u00e9n republicanos que, en nombre de los principios mazzinianos, se reun\u00edan en el Centro Republicano de Buenos Aires, bregando por la creaci\u00f3n de una rep\u00fablica it\u00e1lica una vez derrocada la monarqu\u00eda de Saboya.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto llev\u00f3 a una pol\u00edtica de acuerdos con el gobierno argentino (1894), pues la clase dirigente italiana hab\u00eda llegado a asimilar este&nbsp;<em>tipo de peligrosidad,<\/em>&nbsp;sea que se tratara de un profesional de la pol\u00edtica o de un trabajador politizado que emigraba. Recordaban que el mismo Mazzini antes de la unificaci\u00f3n se hab\u00eda empe\u00f1ado en formar colonias en el exterior, que pudieran ser utilizadas en el momento oportuno para derrocar violentamente a los diferentes reinos de la pen\u00ednsula e implantar la rep\u00fablica&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#15\">(15)<\/a>. Siendo que el propio G. Garibaldi, hab\u00eda tenido desde su llegada a Montevideo, luego de una fracasada insurrecci\u00f3n en el Piamonte, gran participaci\u00f3n pol\u00edtico &#8211; militar tanto en las Rep\u00fablicas del Plata y como en el hoy Estado Brasile\u00f1o de R\u00edo Grande do Sul, tomando parte en revoluci\u00f3n de las&nbsp;<em>farrophilas<\/em>&nbsp;y bautizando a su barco corsario precisamente con el nombre de Mazzini.<\/p>\n\n\n\n<p>Garibaldi, considerado&nbsp;<em>h\u00e9roe de dos mundos, enemigo del clericalismo, verdadero azote de<\/em>&nbsp;<em>Dios<\/em>, tom\u00f3 a saco los Estados Pontificios, logrando as\u00ed la unidad de Italia, obligando a los Papas a asilarse en el Vaticano hasta la firma del Tratado de Letr\u00e1n. Hoy d\u00eda la Plaza Italia de Buenos Aires, lo recuerda, pa\u00f1uelo rojo al cuello, en su estatua ecuestre.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro tema a destacar, es la llamada Ley de Residencia sancionada por el Parlamento Argentino (1902), a propuesta del Senador Miguel Can\u00e9, con el fin de expulsar por v\u00eda administrativa a inmigrantes ante las amenazas de huelgas y el fermento creciente del proletariado. Promulgada la ley fueron autom\u00e1ticamente arrestados seiscientos extranjeros, entre los cuales no menos de cuatrocientos eran italianos, para ser deportados. Pese a que mediante esta norma hubo el pretexto para expulsar a personas que por una raz\u00f3n u otra eran antip\u00e1ticas a la autoridad local y por ello proscritas, no se formul\u00f3 protesta alguna por parte del gobierno peninsular&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#16\">(16)<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro enfrentamiento dentro de la comunidad it\u00e1lica de Buenos Aires, fue el protagonizado entre cat\u00f3licos y liberales o m\u00e1s propiamente entre clericales y masones, que no s\u00f3lo dividi\u00f3 a ese grupo inmigratorio sino que se agrav\u00f3 con la instalaci\u00f3n de los Salesianos, enfrentamiento que se dio en toda la sociedad argentina de la \u00e9poca, por la separaci\u00f3n del la Iglesia y el Estado, la secularizaci\u00f3n de los cementerios, la Ley de Registro Civil, la Ley de Matrimonio, la de Ense\u00f1anza Obligatoria, Gratuita y Laica (ley 1420) y muchas otras que hicieron de la Rep\u00fablica una sociedad moderna.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p><strong><em>La inmigraci\u00f3n espa\u00f1ola<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Resulta harto dif\u00edcil exagerar la importancia de la inmigraci\u00f3n espa\u00f1ola en la formaci\u00f3n hist\u00f3rico \u2013 pol\u00edtica de la Argentina, en principio por el descubrimiento y la posterior conquista, que importaron la influencia de la lengua, la religi\u00f3n, las leyes y la cultura. Si bien es cierto que durante el periodo colonial el flujo hacia esta regi\u00f3n austral del Imperio, fue menor que hacia otras latitudes, a la \u00e9poca de su independencia (1816) las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata por el peso espa\u00f1ol de su composici\u00f3n demogr\u00e1fica era la m\u00e1s hispano-criolla de las nuevas rep\u00fablicas americanas.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de la d\u00e9cada de 1830, luego de la batalla de Ayacucho con que Sucre finalizara las guerras de la Independencia de la Am\u00e9rica del Sur, se recuper\u00f3 esta inmigraci\u00f3n, pero m\u00e1s orientada a Cuba y Puerto Rico, \u00faltimas joyas de la Corona, perdidas junto a las Filipinas, a manos de la&nbsp;<em>Rep\u00fablica<\/em>&nbsp;<em>Imperial<\/em>&nbsp;tras la guerra y firma del Tratado de Par\u00eds (1898); en tanto que en el R\u00edo de la Plata, sus ciudades de Buenos Aires y Montevideo, recib\u00edan al igual que Brasil, y M\u00e9xico, proporciones menores de emigrantes hispanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi un siglo m\u00e1s tarde, en el ya citado Censo de 1914, el 10 por ciento de los habitantes (829.701), eran espa\u00f1oles, y s\u00f3lo Cuba \u2014con el 8,5\u2014 se acercaba cinco a\u00f1os despu\u00e9s a esa proporci\u00f3n. Buenos Aires contaba con 306.000 residentes espa\u00f1oles, con lo que en n\u00famero sobrepasaba al de toda otra ciudad de la Pen\u00ednsula, salvo Madrid y Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<p>Refiere Cesar Y\u00e1nez&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#17\">(17)<\/a>, que \u00absi reducimos el estudio de la inmigraci\u00f3n a la existencia de factores de expulsi\u00f3n del mercado en Espa\u00f1a, la investigaci\u00f3n deber\u00eda empezar por el an\u00e1lisis de ese mercado y la relaci\u00f3n posible entre evoluci\u00f3n de la corriente migratoria y los ciclos de la econom\u00eda espa\u00f1ola. Pero las investigaciones realizadas en esa l\u00ednea no han sido concluyentes, dado que no se observan regularidades explicativas entre ambas variedades\u00bb. Sostiene el autor en posterior trabajo, que un an\u00e1lisis sostenido de la cuesti\u00f3n se puede ver en Blanca S\u00e1nchez Alonso,&nbsp;<em>Las causas de la emigraci\u00f3n espa\u00f1ola. 1880-1930,<\/em>&nbsp;(Madrid: Alianza Editorial, 1995, pp. 172-1929&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#18\">(18)<\/a>&nbsp;y aunque el profesor de Barcelona no comparte su afirmaci\u00f3n de que hubiera sido la pol\u00edtica proteccionista hispana la principal causa econ\u00f3mica de la inmigraci\u00f3n, por cuanto para \u00e9l no fue igual de un sitio a otro, existieron en cada uno niveles distintos de desarrollo y marcos institucionales que variaban seg\u00fan el tipo de econom\u00eda dominante.<\/p>\n\n\n\n<p>De igual forma que los destinos parec\u00edan estar concentrados, ocurr\u00eda lo propio con los puntos de origen. El norte de Espa\u00f1a y Canarias proporcionaban las tres cuartas partes de las salidas. Si bien los catalanes hab\u00edan tomado la delantera, abri\u00e9ndose horizontes con sus barcos y forj\u00e1ndose una tupida red de intereses comerciales, debido a la vocaci\u00f3n exportadora de su agricultura, la experiencia marinera de los hombres de la costa mediterr\u00e1nea y la creciente necesidad de importar desde los puertos americanos algod\u00f3n en rama para sus industrias, hicieron de la emigraci\u00f3n catalana en Am\u00e9rica una verdadera di\u00e1spora mercantil&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#19\">(19)<\/a>. Por ser el referido autor, profesor de la Universidad de Barcelona remito a sus trabajos, lo que me exime de mayor extensi\u00f3n en este punto de la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la misma \u00e9poca que Cuba atra\u00eda mucha mano de obra, tambi\u00e9n en el caso argentino, los viajes estaban focalizados luego de los meses de septiembre, salvo durante los a\u00f1os 1914-1918, marchaban aqu\u00ed, luego de concluidas las faenas en el campo espa\u00f1ol, a recoger las cosechas de la Pampa, lo cual es un indicador de los llamados inmigrantes temporarios o golondrina. Adem\u00e1s desde 1889 el gobierno austral hab\u00eda destinado grandes recursos para financiar pasajes subvencionados, dando lugar a una triplicaci\u00f3n de las salidas desde Espa\u00f1a, que como es l\u00f3gico se repartieron, no con la estacionalidad que era habitual, sino a lo largo del a\u00f1o y con fines de radicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La inmigraci\u00f3n gallega, mayoritariamente de las provincias de A Coru\u00f1a y Pontevedra, goz\u00f3 de las ventajas de un proceso temprano, con un crecimiento en el siglo XIX muy gradual, siendo contratados o llamados para desempe\u00f1ar actividades en donde sus predecesores se hab\u00edan instalado y generado una cierta capacidad empleadora, lo que se conoci\u00f3 con el nombre de&nbsp;<em>sobrinismo<\/em>, en que se ofrec\u00eda un trabajo y se pagaba el pasaje a un paisano de la Galicia natal&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#20\">(20)<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En tanto que los navarros mucho tiempo antes, hab\u00edan tenido conocimiento del R\u00edo de la Plata, por noticias llegadas desde el norte de los Pirineos, por el camino que une a Pamplona con Bayona, en esa \u00e9poca principal puerto de salida en el Golfo de Vizcaya hacia esta parte de Am\u00e9rica, siendo que esta informaci\u00f3n se disemin\u00f3 desde la monta\u00f1a al resto de la provincia a trav\u00e9s de muchos mecanismos donde no estaba ausente el \u00ab<em>kontrebandistak\u00bb&nbsp;<\/em>y sus canciones&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#21\">(21)<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra inmigraci\u00f3n interesante es la de los vascos, asentados junto con los irlandeses, en el territorio bonaerense conquistado al indio, los primeros mayoritariamente no hu\u00edan del hambre como los segundos, sino que ven\u00edan a&nbsp;<em>hacerse la Am\u00e9rica<\/em>&nbsp;lo que supone el aprovechamiento de oportunidades que presentaban un proceso en formaci\u00f3n para insertarse en la econom\u00eda mundial. La Pampa h\u00fameda era una frontera que no terminaba de definirse y la creaci\u00f3n de nuevos pueblos conllevaba para los vascos innumerables oportunidades de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Refiere Marcelino Ir\u00edani&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#22\">(22)<\/a>&nbsp;que cerca del R\u00edo Salado, una estructura productiva en expansi\u00f3n demandaba mano de obra especializada para las tareas primarias, pero tambi\u00e9n sin calificar para la comercializaci\u00f3n, el transporte y actividades secundarias de los distintos n\u00facleos de poblaci\u00f3n. As\u00ed a partir de la cuarta d\u00e9cada del siglo XIX llegaron los vascos, ofreci\u00e9ndose a los demandantes de servicios con toda la familia, una caracter\u00edstica de esta comunidad, que m\u00e1s al sur en Tandil, en el centro de la provincia, produjo una ganader\u00eda extensiva y existieron par ellos oportunidades urbanas interesantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta 1870 fueron pastores y poceros, a partir de entonces alambradores, tamberos lecheros y fonderos. De esta forma los inmigrantes euskaldunes se dispersaron en todas direcciones lo que nos habla del oportunismo al momento de su inserci\u00f3n en tareas espec\u00edficas. Es que como refiere Iriani, \u00abuna mirada global del comportamiento vasco en la Provincia de Buenos Aires nos permite seguir pensando que muchos inmigrantes agotar\u00edan las instancias para transitar por la pampa argentina de la manera m\u00e1s parecida a lo so\u00f1ado cuando planificaron el futuro en el seno de sus caser\u00edos\u00bb. Al respecto es ilustrativo el cuadro 3.<br>&nbsp;<br>&nbsp;<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>Ocupaci\u00f3n<\/strong><\/td><td><strong>1869<\/strong><\/td><td><strong>%<\/strong><\/td><td><strong>1895<\/strong><\/td><td><strong>%<\/strong><\/td><\/tr><tr><td>Jornalero<\/td><td>83<\/td><td>12,18<\/td><td>128<\/td><td>20,81<\/td><\/tr><tr><td>Pe\u00f3n<\/td><td>178<\/td><td>26,13<\/td><td>82<\/td><td>13,33<\/td><\/tr><tr><td>Trab. dom\u00e9sticos<\/td><td>63<\/td><td>9,25<\/td><td>40<\/td><td>6,5<\/td><\/tr><tr><td>Trab. rurales<\/td><td>115<\/td><td>16,88<\/td><td>91<\/td><td>14,79<\/td><\/tr><tr><td>Trab. urbanos<\/td><td>84<\/td><td>12,33<\/td><td>24<\/td><td>3,9<\/td><\/tr><tr><td>Comer. e indust.<\/td><td>58<\/td><td>8,51<\/td><td>61<\/td><td>9,91<\/td><\/tr><tr><td>Profesionales<\/td><td>&nbsp;<\/td><td>&nbsp;<\/td><td>6<\/td><td>0,97<\/td><\/tr><tr><td>Ganaderos<\/td><td>21<\/td><td>3,08<\/td><td>117<\/td><td>19,02<\/td><\/tr><tr><td>Peq. agricultores<\/td><td>6<\/td><td>0,88<\/td><td>36<\/td><td>&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td>Empleados<\/td><td>21<\/td><td>3,08&nbsp;<\/td><td>22<\/td><td>&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td>Artesanos<\/td><td>51<\/td><td>7,63<\/td><td>8<\/td><td>&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td>TOTALES<\/td><td>681<\/td><td>100<\/td><td>615<\/td><td>100<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fuente: C\u00e9dulas Censales: Primer y Segundo Censo Nacional. Sacado de Iriani,&nbsp;<em>op. cit,<\/em>&nbsp;p. 105.<\/p>\n\n\n\n<p>Chascom\u00fas es una poblaci\u00f3n que dista 110 kil\u00f3metros al sur de la Ciudad de la Ciudad de Buenos Aires, que tambi\u00e9n fue poblada por gallegos.<\/p>\n\n\n\n<p>En las d\u00e9cadas cercanas al cambio de siglo, la Argentina pareci\u00f3 dar la raz\u00f3n a los pensadores liberales espa\u00f1oles, que en contra de la opini\u00f3n predominante, defendieron las posibles ventajas que la emigraci\u00f3n pod\u00eda acarrear para la econom\u00eda de su pa\u00eds, en especial el efecto inductivo sobre el desarrollo econ\u00f3mico exterior&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#23\">(23)<\/a>. Y aunque Barcelona ten\u00eda un papel relevante en el comercio exterior espa\u00f1ol, no era una caracter\u00edstica exclusiva del mantenido con la Argentina, pero cierto es, que en v\u00edsperas de la Primera Gran Guerra, el monto de las mercader\u00edas despachadas a Buenos Aires superaba las remitidas a cualquier otro puerto fuera de Europa incluso a La Habana. Ello debido a la importancia que en el mismo tuvieron empresas como el&nbsp;<em>Banco de Sabadell<\/em>&nbsp;(1881), la&nbsp;<em>Casa Llonch<\/em>, que tras las p\u00e9rdidas de las colonias de las Antillas reorient\u00f3 su comercio mayorista hacia Buenos Aires (1905) siendo que a comienzos de la citada guerra, entre el 75 y 100 por ciento de sus exportaciones estaban dirigidas hacia este puerto sure\u00f1o y algunas ciudades de su interior. Ocurriendo lo propio con la firma&nbsp;<em>Corominas y C\u00eda<\/em>, que hab\u00eda comenzado con los tejidos para luego incorporar el hilado, por cuanto los industriales vallesanos al comenzar a explotar las alternativas del mercado externo, pensaron en sus paisanos establecidos en El Plata.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Pol\u00edtica y redes sociales de la inmigraci\u00f3n espa\u00f1ola<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fue el periodista Justo L\u00f3pez de Gomara&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#24\">(24)<\/a>, quien para esa \u00e9poca trataba de alentar tanto al Gobierno argentino como al espa\u00f1ol, sobre la marginaci\u00f3n del sistema pol\u00edtico que padec\u00edan sus connacionales por falta de reconocimiento de ciudadan\u00eda, lo que con los a\u00f1os se ha visto en cierta forma morigerado por el Tratado Hispano-Argentino de 1969. Ello era as\u00ed, por cuanto la escasa o nula participaci\u00f3n de este colectivo en la pol\u00edtica local, pues s\u00f3lo el 2,2 por ciento del casi medio mill\u00f3n de varones peninsulares hab\u00eda adquirido la ciudadan\u00eda argentina, deven\u00eda seg\u00fan \u00e9l, en una serie de males para el sistema democr\u00e1tico del pa\u00eds de acogida.<\/p>\n\n\n\n<p>La elite pol\u00edtica gallega fue la que m\u00e1s actu\u00f3 en tal sentido, destac\u00e1ndose la colonia de exiliados espa\u00f1oles de la Primera Rep\u00fablica, que junto a su republicanismo con ideas interclasistas y funcionales a los intereses de la colectividad, los acerc\u00f3 cada vez m\u00e1s al regionalismo gallego de Buenos Aires. Una segunda generaci\u00f3n de republicanos llega a estas costas en las dos primeras d\u00e9cadas del siglo XX, entre los cuales podemos contar al pedagogo krausista formado en el Instituto Libre de Ense\u00f1anza D. Ignacio Ares Parga, promotor en Buenos Aires de la Liga Republicana y del Centro Republicano. Pero es necesario admitir tambi\u00e9n, la gran influencia que esta parte de Am\u00e9rica ejerci\u00f3 sobre Galicia, donde por cada revista o peri\u00f3dico que llegaba de Madrid, lo hac\u00edan cinco o seis de Buenos Aires&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#25\">(25)<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Un tercer grupo aparece en las d\u00e9cadas de los 20 y 30, el de los nacionalistas gallegos que fundaron las Irmandades da Fala en Galicia. El cuarto, el de los refugiados de la Segunda Rep\u00fablica, que en 1940, deambulaban por nuestra Avda. de Mayo convertida en un remedo de su entra\u00f1able Gran V\u00eda. All\u00ed en distintos caf\u00e9s y a veces de vereda a vereda discut\u00edan sobre la guerra que hab\u00eda enlutado a Espa\u00f1a. Eran extraordinarios personajes que debat\u00edan y peleaban con los otros, los de la acera de enfrente, que sol\u00edan ser inmigrantes econ\u00f3micos en su mayor\u00eda gallegos y un\u00e1nimemente franquistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre aquellos se encontraba D. Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna; poetas como D. Rafael Alberti (de quien conservo una fotocopia de su in\u00e9dita&nbsp;<em>Oda a la Coca &#8211; Cola<\/em>); escritores de la talla de Francisco de Ayala, Ricardo Baeza, Diego Abad de Santill\u00e1n, Alejandro Casona; fil\u00f3sofos como Eduardo Zamacois; actrices y actores como Margarita Xirg\u00fa, Pedro L\u00f3pez Lagar, Amalia S\u00e1nchez Ari\u00f1o; ese militar democr\u00e1tico del ejercito republicano el Gral. Vicente Rojo; algunos editores como Antonio L\u00f3pez Llausas y Gonzalo Losada o acad\u00e9micos como D. Francisco Blasco y Fern\u00e1ndez de Moreda (\u00faltimo Fiscal General de la Rep\u00fablica y aqu\u00ed profesor de penal en la Universidad del Nordeste), D. Claudio S\u00e1nchez Albornoz (creador del Instituto de Historia de Espa\u00f1a en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la UBA), D. \u00c1ngel Garma (co-fundador de la Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica Argentina), D. Niceto Alcal\u00e1 Zamora (profesor de Derecho procesal y ex Presidente de la Segunda Rep\u00fablica), D. \u00c1ngel Osorio y Gallardo (expresidente del Colegio de Abogados de Madrid, autor de&nbsp;<em>El Alma de la Toga,<\/em>&nbsp;\u00faltimo embajador de la Rep\u00fablica) y D. Luis Jim\u00e9nez de As\u00faa (mi maestro en Derecho penal). A muchos de ellos, yo un muy joven inmigrante hispano &#8211; argentino estudiante de leyes en la universidad porte\u00f1a, trat\u00e9 en los a\u00f1os 1960. Y como olvidar a mi entra\u00f1able amigo el catedr\u00e1tico D. Manuel de Rivacoba y Rivacoba? insigne vasco recientemente desaparecido en Santiago de Chile, que tras no ser fusilado, cumpli\u00f3 condena en Espa\u00f1a junto a Nicol\u00e1s S\u00e1nchez Albornoz, hasta que pudieron huir a Francia y de ah\u00ed a la Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>A todos ellos, babel moderna de profesionales y talentos dis\u00edmiles, con su profusi\u00f3n de \u00abces\u00bb y \u00abzetas\u00bb, la Argentina tanto les dio, a la par que la vida cultural y acad\u00e9mica del pa\u00eds de acogida y de Am\u00e9rica Hispana, tanto les debe.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos de ellos, modernos Quijotes del siglo XX mirar\u00edan hoy azorados y por qu\u00e9 no con cierta verg\u00fcenza, lo que acontece con los descendientes de sus acogedores criollos, en las oficinas de Morat\u00edn 43 de Madrid. Es que m\u00e1s all\u00e1 de toda pol\u00edtica inmigratoria, si existe un pa\u00eds al que Espa\u00f1a mucho debe, es precisamente a la Argentina, por la hidalgu\u00eda y desprendimiento que demostr\u00f3, cuando tras la Segunda Guerra, aquella era una paria de la pol\u00edtica internacional&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn-94-31.htm#26\">(26)<\/a>; por eso s\u00f3lo cualquier rioplatense deber\u00eda tener ganado el derecho a no ser tratado all\u00ed como un&nbsp;<em>sale meteque.<\/em><\/p>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la Argentina comenz\u00f3 su formidable expansi\u00f3n de 1880 en adelante, conectada comercialmente al Imperio Brit\u00e1nico, con un ejercito de tipo prusiano, una cultura francesa y una mezcla \u00fanica en el planeta de espa\u00f1oles e italianos, se hab\u00eda propuesto ser la Europa en Am\u00e9rica. 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