{"id":548,"date":"2022-08-07T20:21:04","date_gmt":"2022-08-07T23:21:04","guid":{"rendered":"http:\/\/menendez.ar\/?p=548"},"modified":"2022-08-07T20:21:05","modified_gmt":"2022-08-07T23:21:05","slug":"la-disputa-literaria-y-los-proyectos-culturales-en-el-proceso-de-modernizacion-de-cordoba","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/menendez.ar\/index.php\/2022\/08\/07\/la-disputa-literaria-y-los-proyectos-culturales-en-el-proceso-de-modernizacion-de-cordoba\/","title":{"rendered":"La disputa literaria y los proyectos culturales en el proceso de modernizaci\u00f3n de C\u00f3rdoba"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><br>Olga Beatr iz Santiago<br>Universidad Nacional de C\u00f3rdoba<br>olgasantiago@sinectis.com.ar<\/p>\n\n\n\n<p><br>RESUMEN<\/p>\n\n\n\n<p><br>El movimiento de modernizaci\u00f3n que se desarrolla en el \u00faltimo tercio del S. XIX enfrenta<br>en la r\u00edgida y conservadora sociedad cordobesa la f\u00e9rrea resistencia de los cat\u00f3licos que<br>asocian renovaci\u00f3n ideol\u00f3gica con ate\u00edsmo. La disputa entre conservadores y liberales<br>progresistas por la dominaci\u00f3n cultural y la imposici\u00f3n de distintos proyectos de organizaci\u00f3n<br>nacional, tiene su correlato en el \u00e1mbito literario entre defensores del arte rom\u00e1ntico y<br>moderno. Los escritores se enfrentan en apasionadas pol\u00e9micas art\u00edsticas-ideol\u00f3gicas sobre<br>la funci\u00f3n de la literatura, el rol de los artistas, la adopci\u00f3n de distintas tendencias est\u00e9ticas,<br>la compatibilidad entre ciencias, fe religiosa y arte, la formaci\u00f3n de los intelectuales o la<br>comprensi\u00f3n de una leg\u00edtima literatura nacional. Las opciones est\u00e9ticas, asociadas al debate<br>ideol\u00f3gico que se libra en esos momentos, operan retrasando o provocando los cambios<br>culturales en el largo y contradictorio per\u00edodo de transici\u00f3n hacia la modernizaci\u00f3n. Los<br>resultados de la investigaci\u00f3n que proponemos se remiten, de manera privilegiada, a un<br>corpus de textos literarios y discursos cr\u00edticos sobre la producci\u00f3n literaria e intelectual<br>cordobesa publicados en los diarios: El Eco de C\u00f3rdoba, El Progreso, El Porvenir, Los<br>Principios, La Carcajada, La Patria, La Libertad y La Voz del Interior entre 1875 y 1918.<br>Hacia 1875 C\u00f3rdoba se caracteriza por un esp\u00edritu rigido y dogm\u00e1tico impuesto por la<br>Iglesia y la Universidad en su cultura. C\u00f3rdoba, la docta, la ciudad de los doctores, es<br>tambi\u00e9n C\u00f3rdoba la santa, reconocida en los a\u00f1os 80 como la Roma argentina 1<br>, la ciudad de<br>las iglesias y los conventos, donde gran parte de la vida cotidiana se desenvuelve en un<br>ambiente de clausura monacal y de plegaria. Aferrada a costumbres de ra\u00edces hisp\u00e1nicas, la<br>ciudad se define en la \u00e9poca como valuarte del pensamiento conservador dentro del espacio<br>nacional y se manifiesta poco proclive a los cambios.<br>De este modo, cuando las ideas de filosof\u00eda liberal, positivismo cient\u00edfico, pol\u00edticas<br>democr\u00e1ticas y econom\u00eda capitalista comienzan a llegar desde el exterior, proponiendo otro<br>modo de conocer, comprender y expresar la realidad, y la ciudad se va incorporando, a su<br>ritmo, al movimiento universal de modernizaci\u00f3n, estos saberes enfrentan aqu\u00ed, la f\u00e9rrea<br>resistencia de los conservadores.<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 1<br>El nuevo \u00abtiempo de vallas rotas\u00bb -como lo definiera Mart\u00ed -, de comunicaci\u00f3n<br>internacional, de expansi\u00f3n de la educaci\u00f3n popular y circulaci\u00f3n m\u00e1s libre de los<br>conocimientos, produce el desclausuramiento del saber del reducto de la elite docta<br>universitaria y una ampliaci\u00f3n y diversificaci\u00f3n de la clase letrada cordobesa.<br>Los escritores vinculados a la actividad literaria, que asumen un rol protag\u00f3nico en la<br>movilizaci\u00f3n ideol\u00f3gica del S.XIX, encuentran en la prensa un medio adecuado para difundir<br>sus ideas en el espacio p\u00fablico, y consecuentemente, de incidir en la formaci\u00f3n de la<br>\u00abopini\u00f3n p\u00fablica\u00bb.<br>Interesados por conocer la respuesta de este grupo de escritores a la propuesta de<br>modernizaci\u00f3n cultural, examinamos en este trabajo su producci\u00f3n discursiva publicada<br>privilegiadamente en los diarios de la \u00e9poca, con el objeto de dar cuenta de las voces<br>representativas, de las tendencias predominantes y generalizadas que circulan en el espacio<br>social. 2<br>La renovaci\u00f3n ideol\u00f3gica del S. XIX instalada en el debate sobre la organizaci\u00f3n nacional<br>y la definici\u00f3n de lo nacional, problematiza tambi\u00e9n el rol de los escritores, la funci\u00f3n de las<br>letras y el modo de expresi\u00f3n de una literatura propia. Las publicaciones de la \u00e9poca, lejos<br>de un consenso homog\u00e9neo o de una diversidad pac\u00edfica, dan cuenta de una pol\u00e9mica<br>ideol\u00f3gica, en muchos momentos virulenta, entre conservadores y renovadores que tiene su<br>correlato a nivel de est\u00e9ticas entre rom\u00e1nticos y partidarios del arte moderno.<br>Los conservadores, muchos de ellos pol\u00edticos, funcionarios del estado o profesionales que<br>se dedican paralelamente a la actividad literaria, temen que influencias culturales y est\u00e9ticas<br>extra\u00f1as, con su cuota de ate\u00edsmo, alteren los valores morales y creencias de un pueblo<br>tradicionalmente cat\u00f3lico y rechazan en bloque las ret\u00f3ricas del naturalismo, decadentismo,<br>simbolismo, parnasianismo y modernismo, con que los modernos intentan revitalizar el arte y<br>dar expresi\u00f3n a los nuevos tiempos.<br>En su fervor antiliberal, los conservadores, que consideran a la modernidad sat\u00e1nica, 3 la<br>acusan de haber producido la decadencia del arte contempor\u00e1neo y le ejercen su resistencia<br>discursiva: \u00abEl ate\u00edsmo no puede producir mas que engendros mostruosos\u00bb 4 (El Porvenir: 28<br>de febrero 1891); \u00abLa revoluci\u00f3n ha corrompido nuestras costumbres y nuestra literatura<br>cristiana\u00bb (El Eco de C\u00f3rdoba: 7 de marzo: 1878), afirma en alarmante a\u00f1oranza de los<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 2<br>tiempos coloniales el cr\u00edtico de la literatura hispanoamericana M.P. Villamil y hacia final del<br>siglo, Jos\u00e9 Men\u00e9ndez Novella, 5<br>quien en su secci\u00f3n \u00abDimes y Diretes\u00bb del diario Los<br>Principios se dedica a descalificar a los escritores modernos, escribe \u00abLa funesta Escuela<br>Decadente, sobre ser blasfema en literatura, es enemiga de la religi\u00f3n en lo ideol\u00f3gico\u00bb (Los<br>Principios: 3 de octubre 1897).<br>Con esta impugnaci\u00f3n religiosa y distinta sensibilidad est\u00e9tica -se habla de \u00ablos artificiosos<br>mamarrachos decadentistas\u00bb (La Voz del Interior: 17 de enero 1913) -, los cat\u00f3licos<br>conservadores, procuran frenar las innovaciones expresivas y mantener el arte al servicio de<br>la fe.<br>De modo que, aunque la movilizaci\u00f3n ideol\u00f3gica ya ha comenzado a producir sus efectos<br>transformadores en varios espacios culturales en las d\u00e9cadas del 70 y 80, las letras locales<br>no dan signos de renovaci\u00f3n hasta entrados los a\u00f1os 90. Tanto en los diarios El Eco de<br>C\u00f3rdoba (1862-1886) y El Porvenir (1886- 1894) de tendencia conservadora, como en los<br>ideol\u00f3gicamente m\u00e1s liberales: El Progreso (1867-1878) y el semanario La Carcajada (1871-<br>1905), la producci\u00f3n literaria que se publica antes del 90 es escasa, imitativa, de poco valor,<br>sujeta al modelo cl\u00e1sico de la ret\u00f3rica rom\u00e1ntica y por lo general expresi\u00f3n del sentimiento<br>\u00edntimo o religioso. Todav\u00eda a fin de siglo, el diario Los Principios, que representa en la prensa<br>la l\u00ednea cat\u00f3lica-conservadora m\u00e1s intolerante, publica diariamente en sus p\u00e1ginas relatos en<br>ret\u00f3rica tradicional que tienden a configurar el perfil de un buen cristiano. El predominio de<br>esta tendencia literaria apegada al c\u00f3digo rom\u00e1ntico y asociada al proyecto cat\u00f3lico\u0002conservador, opera, en su registro, como fuerza de resistencia al cambio cultural.<br>Reci\u00e9n en el 90, cuando la grave situaci\u00f3n social provocada por la crisis econ\u00f3mica y la<br>amenaza del avance imperialista extranjero imponen un cambio urgente, emerge un grupo<br>de escritores cordobeses que formados en la filosof\u00eda liberal y en las ciencias positivas<br>demandan con energ\u00eda la aplicaci\u00f3n de un pensamiento cr\u00edtico y racional en el quehacer<br>art\u00edstico o que deslumbrados por las novedades del arte franc\u00e9s proponen la renovaci\u00f3n<br>est\u00e9tica.<br>El grupo de escritores modernos no es homog\u00e9neo, se diversifican en un abanico de<br>diferentes tendencias -realismo, naturalismo, simbolismo, modernismo- pero se unen en el<br>af\u00e1n renovador y el impulso liberador. Son escritores-periodistas, escritores-docentes,<br>escritores-artistas, hombres de una vasta informaci\u00f3n, algunos tambi\u00e9n con t\u00edtulos<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 3<br>acad\u00e9micos, que opinan sobre pol\u00edtica, econom\u00eda, educaci\u00f3n, conductas sociales,<br>cuestiones de arte y se mueven en permanente tensi\u00f3n entre las exigencias de la vida<br>p\u00fablica y las pulsiones del arte.<br>Entre las voces m\u00e1s representativas, la mayor\u00eda ejerce la actividad literaria con intenci\u00f3n<br>pol\u00edtica en el sentido amplio del t\u00e9rmino, o con un prop\u00f3sito \u00e9tico-social y, en muchos casos,<br>llegan a ser funcionarios a partir de su reconocimiento p\u00fablico por la difusi\u00f3n de ideas en la<br>prensa o su tarea art\u00edstica, tal es el caso de Leopoldo Lugones, Mart\u00edn Gil, Jos\u00e9 Bianco o<br>\u00c1ngel \u00c1valos.<br>La profundizaci\u00f3n de la renovaci\u00f3n en los a\u00f1os 90 condensa paulatinamente los disueltos<br>contornos de la literatura para otorgarle un lugar m\u00e1s espec\u00edfico en el espacio social. En<br>respuesta a una propuesta lanzada desde el diario La Libertad, el 21 de setiembre de 1895<br>se funda el \u00abAteneo\u00bb cordob\u00e9s, una sociedad cient\u00edfico-literaria que agrupa a intelectuales de<br>diversas tendencias ideol\u00f3gicas y est\u00e9ticas que promueven la producci\u00f3n del saber y la labor<br>art\u00edstica en la provincia. 6<br>En esos a\u00f1os todos los diarios impulsan la actividad literaria, aumentan el n\u00famero de<br>publicaciones en el g\u00e9nero, organizan concursos literarios (La Patria 15 de octubre 1903), y<br>crean una secci\u00f3n especial dedicada a la literatura en sus p\u00e1ginas. La Patria -1894 a 1910-<br>desde 1903 comienza a publicar su \u00abSecci\u00f3n literaria\u00bb, La Libertad -1897 a 1915- tiene su<br>\u00abP\u00e1gina literaria\u00bb todos los jueves, Los Principios, que comienza a salir desde 1894, dedica<br>diariamente un espacio a estas publicaciones con el t\u00edtulo \u00abVariedades\u00bb, La Voz del Interior,<br>desde 1904, otorga un lugar a las letras en su \u00abEdici\u00f3n de los lunes\u00bb y a partir de 1913 en \u00abLa<br>quincena literaria\u00bb, dirigida por Juan Armerich y Octavio Pinto. Simult\u00e1neamente, j\u00f3venes<br>escritores se integran a las redacciones, entre ellos Leopoldo Lugones, que se convierte en<br>colaborador permanente del diario La Libertad, bajo el seud\u00f3nimo de Gil Paz desde<br>diciembre de 1893. Tambi\u00e9n se multiplican las voces que comentan novedades literarias en<br>la prensa, se perfila con contornos m\u00e1s n\u00edtidos la figura del cr\u00edtico y aparecen revistas del<br>g\u00e9nero como \u00abLa linterna\u00bb, \u00abla Palabra\u00bb, la \u00abNueva Revista cient\u00edfico literaria\u00bb fundada y<br>dirigida por E. F. Garz\u00f3n. 7<br>A pesar de que la renovaci\u00f3n ideol\u00f3gica moviliza el epacio literario, en C\u00f3rdoba el<br>proyecto de los progresistas encuentra una fuerte oposici\u00f3n en las instituciones que fueran<br>los antiguos blasones de la ciudad: la Iglesia y la Universidad.<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 4<br>Los intelectuales de pensamiento liberal denuncian la permanencia del r\u00edgido esp\u00edritu de<br>filosof\u00eda escol\u00e1stica-tomista en los estudios universitarios vigente desde la Colonia que<br>impiden la formaci\u00f3n de un investigador creativo, amante de la verdad y el progreso.<br>Una de las voces modernas de m\u00e1s peso en el campo intelectual del momento, el escritor<br>\u2013liberal-positivista- Jos\u00e9 Bianco, detr\u00e1s el seud\u00f3nimo de Tom\u00e1s Backer, acusa con iron\u00eda a<br>la vieja elite docta de C\u00f3rdoba, en sus Cartas yanckees publicadas en 1897 en el diario La<br>Libertad (Bianco, Jos\u00e9 1900:150). Para Bianco la gran mayor\u00eda de la intelectualidad de<br>C\u00f3rdoba, se caracteriza por participar \u00abdel estancamiento, la vulgaridad, la intolerancia<br>ignorante y la arrogancia del t\u00edtulo universitario\u00bb, \u00abson doctores y basta\u00bb \u00abEn C\u00f3rdoba no se<br>estudia, vivimos del recuerdo, sin preocuparnos del presente\u00bb (Bianco, Jos\u00e9 1900: 153 y168).<br>El nuevo grupo de intelectuales, que exige un saber al servicio de la humanidad y el<br>progreso, embiste contra el viejo modelo de intelectual paralizado en el m\u00edtico prestigio social<br>que otorga el t\u00edtulo de doctor en el imaginario colectivo.<br>Federico Igarz\u00e1bal en La Patria 6 de agosto 1903 se\u00f1ala:<br>No tenemos t\u00edtulo de nobleza pero lo suplimos con el diploma. El doctorado<br>nos llena de vanidad. Hacerse llamar doctor aunque se tenga la inteligencia<br>como una tabla rasa, es una aspiraci\u00f3n tan anhelosa entre nosotros, como en<br>otras partes, la de llamarse conde o duque o pr\u00edncipe.<br>La improductividad de los estudios en C\u00f3rdoba impone, para los renovadores, la<br>necesidad de una actualizaci\u00f3n del saber con el aporte de los avances cient\u00edficos y de un<br>pensamiento liberal, racional y cr\u00edtico acorde a los tiempos.<br>De este modo, el enfrentamiento entre conservadores y modernos es planteado<br>esencialmente en t\u00e9rminos de una disputa entre fe y ciencias, entre religi\u00f3n y modernidad y<br>se traslada al \u00e1mbito literario en el conflicto entre creencias religiosas y arte moderno. Sin<br>embargo, la adopci\u00f3n de ideas progresistas, liberales o positivistas no son signo de ate\u00edsmo<br>en los escritores cordobeses, que en su gran mayor\u00eda se pronuncian por una modernidad<br>cristiana, aunque casi siempre anticlerical.<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 5<br>El escritor -liberal progresista- Carlos Romagosa en su discurso sobre \u00abEl Simbolismo\u00bb en<br>El Ateneo, en ocasi\u00f3n del homenaje a Rub\u00e9n Dar\u00edo de visita en C\u00f3rdoba en 1896, al<br>convocar a los j\u00f3venes a enriquecerse en la fuente de belleza simbolista dice:<br>Los ideales de la nueva tendencia literaria (\u2026) consiste en revestir la idea<br>de una forma sensible; (\u2026) en hacer vibrar y sentir la belleza, el encanto y el<br>misterio que sabia y bondadosamente ha impuesto Dios en todas las cosas<br>del universo (Romagosa, Carlos 1931: 44).<br>La disputa ciencias-fe se encarna en el enfrentamiento entre el prestigioso pol\u00edtico Manuel<br>Pizarro y el astr\u00f3nomo positivista Mart\u00edn Gil \u2013ambos tambi\u00e9n escritores- que se desarrolla en<br>las p\u00e1ginas de los diarios Los Principios y La Patria durante m\u00e1s de un mes en 1903. Manuel<br>Pizarro desata la pol\u00e9mica al declarar en un art\u00edculo en Los Principios \u00abla bancarrota de las<br>ciencias\u00bb por pretender explicarlo todo y no poder explicar la Primera Causa. Mart\u00edn Gil, el<br>m\u00e1s claro representante de la est\u00e9tica del naturalismo en C\u00f3rdoba, asume la defensa de las<br>ciencias modernas y afirma la compatibilidad ciencias-fe legitimada en la ra\u00edz divina de la<br>raz\u00f3n:<br>(\u2026)la ciencia moderna no pretende de ning\u00fan modo descubrir el primer por<br>qu\u00e9 del fen\u00f3meno sino el c\u00f3mo, es decir, su ley, y cada d\u00eda descubre nuevas<br>leyes de las que se deducen nuevas consecuencias \u00fatiles para la humanidad<br>(\u2026) En cuanto a la Causa Primera, se la siente palpitar en todas partes<br>aunque no se la explique; desde el telescopio hasta el microscopio, esos dos<br>rastreadores del infinito, proclaman su existencia (La Patria: 25 julio de 1903).<br>La pol\u00e9mica de car\u00e1cter filos\u00f3fico-literario, Gil \/ Pizarro, que repite en modo criollo la<br>disputa francesa entre Bruneti\u00e9re y Berthelot en favor y contra las ciencias, manifiesta la<br>coexistencia de dos tipos de racionalidades diferentes: una premoderna y otra moderna que<br>conserva la fe religiosa: \u00abYo veo a Dios por una ventana que no es la suya\u00bb- dice Gil.<br>La racionalidad de los modernos mantiene sus continuidades con el esp\u00edritu tradicional<br>pero desde actitudes vitales, principios y una sensibilidad est\u00e9tica diferente. Conservan el<br>idealismo de los rom\u00e1nticos y su fe religiosa pero otorgan al individuo un rol m\u00e1s activo en la<br>construcci\u00f3n de su destino y confiando en el desarrollo cient\u00edfico, en la evoluci\u00f3n natural, la<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 6<br>educaci\u00f3n y el progreso, son optimistas y sue\u00f1an con la concreci\u00f3n de sus ideales en el<br>futuro.<br>De esta manera, la modernidad de car\u00e1cter amenazante para los tradicionalistas, es el<br>espacio y tiempo deseado por los renovadores. Para los poetas modernistas el a\u00f1orado<br>para\u00edso perdido de los rom\u00e1nticos ser\u00e1 una realidad en el ma\u00f1ana; en 1893, el Lugones<br>socialista, escrib\u00eda en \u00abUn canto m\u00e1s\u00bb:<br>All\u00e1 en las lejanas \u00e9pocas<br>Cuando el hombre realice sobre el mundo<br>El Ed\u00e9n de las b\u00edblicas leyendas\u2026<br>Cuando no haya ni siervos, ni tiranos<br>Y sea la conciencia<br>Un nuevo Sina\u00ed donde fulguren<br>Rel\u00e1mpagos de ideas. (La Libertad:10 de junio 1893).<br>En cambio los escritores de pensamiento cient\u00edfico liberal dejan de a\u00f1orar la vuelta de un<br>pasado ideal y lejano para construir configuraciones ut\u00f3picas del futuro. De esta manera, la<br>insatisfacci\u00f3n con el presente en lugar de resolverse en est\u00e9riles expresiones de pesimismo<br>rom\u00e1ntico, se transforma en una provocaci\u00f3n entusiasta, vigorosa y colmada de esperanzas.<br>\u00abDoblemos la hoja y seamos optimistas. El porvenir es nuestro.\u00bb, dice Jos\u00e9 Bianco en<br>1893 (Bianco, Jos\u00e9 1921: 18). Y Mart\u00edn Gil: \u00abLa Argentina est\u00e1 llamada a ser- si no nos<br>malogramos- la futura pr\u00f3xima Norte Am\u00e9rica Austral\u00bb (Gil, Mart\u00edn 1960:181).<br>M\u00e1s optimista a\u00fan, Carlos Romagosa en 1898 dice:<br>El espect\u00e1culo que presenta en la actualidad la Rep\u00fablica Argentina no<br>puede ser ni m\u00e1s hermoso, ni m\u00e1s edificante; ni sus persectivas pueden ser<br>m\u00e1s grandiosas, en cuyas perspectivas se vislumbran sus altos destinos. (\u2026)<br>incorporada al concierto de las naciones libres, civilizadas y fuertes, y en<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 7<br>camino de ser, dig\u00e1moslo sin orgullo, pero con inmensa y desbordante<br>satisfacci\u00f3n, en camino de ser la primera naci\u00f3n de este esplendoroso<br>continente (\u2026) (Romagosa, Carlos 1931: 167-168).<br>Idealistas, pero penetrados de sentido pr\u00e1ctico, los escritores de la renovaci\u00f3n postulan<br>un arte al servicio del progreso y la sujeci\u00f3n de los sentimiento a la raz\u00f3n para no caer en las<br>improductivas, \u00abartificiales y enfermizas\u00bb exageraciones rom\u00e1nticas que retardan el cambio.<br>Jos\u00e9 Bianco al ponderar la novedad expresiva relevada en el libro \u00abJoyas literarias\u00bb de Carlos<br>Romagosa en 1897 se lamenta \u00abTodos los a\u00f1os nos inundan vol\u00famenes que contienen<br>manifestaciones enfermizas y artificiales, que estragan el buen gusto literario y desv\u00edan del<br>recto sendero fuerzas que, bien aplicadas, ser\u00edan factores de progreso\u00bb (La Libertad: 4 de<br>setiembre 1897).<br>En los comentarios cr\u00edticos en los diarios a las novedades literarias de la \u00e9poca, los<br>escritores embisten contra la ineficacia de las formas y el desgaste de los modos<br>tradicionales de representaci\u00f3n literaria. El cr\u00edtico literario Juan Rubio al celebrar la est\u00e9tica<br>modernista en el libro \u00abLos Primeros\u00bb de Mart\u00edn Goicoechea Men\u00e9ndez en 1897 convoca a la<br>juventud a abandonar el artificial pesimismo rom\u00e1ntico \u00abJuventud adormecida. Juventud<br>robusta: _desechad el arpa que s\u00f3lo tiene sonidos para modular vuestras quejas imajinarias<br>y tomad la lira de oro que presta el talento a quienes le cultivan\u00bb (La Libertad: 21 de agosto<br>1897).<br>Si bien hay un consenso generalizado en pedir al escritor imaginaci\u00f3n, originalidad<br>creadora y sentimiento, los renovadores exigen adem\u00e1s ideas, un arte que haga sentir y<br>pensar. La literatura debe responder a las necesidades de la \u00e9poca y contribuir en la tarea<br>civilizadora, revitalizar los esp\u00edritus, contagiar fe en el futuro. Los escritores convocan a<br>sumarse tras los ideales progresistas, sus enunciados se llenan de imperativos, de<br>urgencias, de expresiones de deseo y entusiamo llamando a la acci\u00f3n.<br>Los poetas dinamizan los versos y escriben cantos al estudio, al progreso, a la libertad, a<br>la justicia:<br>Canto al estudio<br>Derramemos<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 8<br>semillas de saber sobre los surcos,<br>porque germine en ellos la esperanza<br>y florezca el ideal; \u00e1 manos llenas<br>caiga el verbo sincero, en elocuente<br>bendici\u00f3n sobre el mundo, vuele el libro,<br>suden los tipos y la imprenta f\u00e9rrea;<br>con el plomo que mata, fabriquemos<br>nuestras armas de luz. Y que las m\u00e1quinas<br>que multiplican fuerzas y energ\u00edas,<br>sean de hoy m\u00e1s, factor de los dominios<br>de la mar, de la tierra y de ese vago<br>imperio de azul!\u2026.<br>J. Z. Ag\u00fcero Vera (La Patria: 24 de mayo 1910)<br>En cuentos, folletines, novelas costumbristas o dramas los artistas transmiten una lecci\u00f3n<br>de pedagog\u00eda liberal-progresista, postulan la educaci\u00f3n, el trabajo, los valores nacionales,<br>propician la integraci\u00f3n de los inmigrantes y arremeten contra las supersticiones, la<br>ignorancia, el \u00absalvajismo ind\u00edgena\u00bb y todo signo de incivilizaci\u00f3n.<br>\u00c1ngel \u00c1valos al comentar el libro \u00abPerlas rotas\u00bb de Jos\u00e9 Mar\u00eda V\u00e9lez, disiente con el<br>conservador Francisco Rodr\u00edguez del Busto, quien piensa que a la literatura s\u00f3lo le cabe<br>representar lo bello y la expresi\u00f3n de sentimientos \u00edntimos, y aconseja al autor una vigilante<br>conciencia hist\u00f3rica en sus represrentaciones literarias:<br>Observe, analice, compare y exprese Ud., siempre, la \u00edntima armon\u00eda de la<br>naturaleza visible y del esp\u00edritu (\u2026) \u00dana Ud. Al hecho \u00f3 objeto, la opini\u00f3n (\u2026)<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 9<br>Exponga \u00e1 nuestra contemplaci\u00f3n, en la novela \u00f3 en la cr\u00edtica trascendental, el<br>gran cuadro que le inspire el ambiente social contempor\u00e1neo (La Patria: 20 de<br>noviembre 1908).<br>De la misma manera se pedir\u00e1 a los cr\u00edticos de la literatura estudio, conocimientos<br>fundados, la actitud de un investigador cient\u00edfico, no de un simple aficionado. \u00abLa cr\u00edtica<br>literaria es ciencia experimental\u00bb (Bianco, Jos\u00e9 1900: 91), afirma Jos\u00e9 Bianco, quien se<br>enfrenta a Francisco Rodr\u00edguez del Busto en las p\u00e1ginas de La Libertad durante los \u00faltimos<br>d\u00edas de octubre y principios de noviembre de 1895 y lo acusa de ser un cr\u00edtico \u00aba la violeta\u00bb<br>en sus juicios sobre la literatura del S.XIX.<br>La organizaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n de la naci\u00f3n se les presenta a los renovadores como un<br>deber \u00e9tico. Sus voces expresan la voluntad de un cambio, progreso es sin\u00f3nimo de<br>revitalizar, despertar, movilizar en su demanda progresista. Los escritores asumen,<br>entonces, una voz rectora, se autorepresentan en los enunciados como educadores, voces<br>orientadoras de conductas c\u00edvicas y morales, nuevos sacerdotes de la sociedad laica que<br>proponen encarar la vida como una empresa de hero\u00edsmo religioso en busca del progreso<br>nacional.<br>Jos\u00e9 Bianco en 1894 dice:<br>Es tiempo que despertemos \u00e1 la vida que es milicia en el concepto b\u00edblico,<br>luchando con af\u00e1n y sin descanso en pr\u00f3 de ideas y de aspiraciones que son<br>el evangelio de un pueblo libre (\u2026) Utop\u00edas, dir\u00e1n muchos. Utop\u00edas, s\u00ed! Pero<br>ser\u00e1n las verdades del ma\u00f1ana (Bianco, Jos\u00e9 1900: 35 y 44).<br>De esta manera la tarea pedag\u00f3gica de los escritores es comprendida como una misi\u00f3n<br>social y se jerarquiza configurada en los discursos como una gesta heroica de car\u00e1cter<br>sagrado.<br>Esta Am\u00e9rica latina que oscila entre anarqu\u00eda y el despotismo, necesita el<br>ejemplo de varones ilustres que son h\u00e9roes de la paz en la lucha del progreso,<br>abnegados y sinceros, que predican con la acci\u00f3n y ense\u00f1an con la<br>austeridad del ap\u00f3stol, que la vida es milicia sin descanso para el sembrador<br>de ideas (Bianco, Jos\u00e9 1900: 211).<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 10<br>Los poetas se entienden a s\u00ed mismos profetas de una verdad ideal, redentores de la<br>sociedad, se autodesignan \u00abmisioneros de la luz\u00bb, \u00absoldados en la batalla del saber\u00bb, Lugones<br>se identifica como \u00abun combatiente de la aurora\u00bb (La Libertad: 12 de agosto 1895); y<br>consecuentemente, la acci\u00f3n po\u00e9tica se define en t\u00e9rminos de epopeya, de misi\u00f3n sagrada<br>en procura de valores \u00e9ticos-est\u00e9ticos.<br>A los J\u00f3venes poetas<br>Sed como esos colosos de las mitolog\u00edas,<br>Que, para llegar pronto, saltan sobre el mar,<br>Y para abrirse paso por entre serran\u00edas,<br>Part\u00edan las monta\u00f1as, y en su af\u00e1n de osad\u00edas<br>Desafiaban las iras del Ol\u00edmpico altar.<br>Le\u00f3nidas Vidal Pe\u00f1a (La Libertad: 26 de julio 1913).<br>El magisterio que los escritores llevan adelante mediante el arte los constituye en nuevos<br>h\u00e9roes que se integran a la empresa de organizaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n nacional.<br>Por otra parte, el proceso de modernizaci\u00f3n actualizar\u00e1 el proyecto de una literatura<br>nacional postulado por los rom\u00e1nticos. Los escritores aspiran una literatura representativa de<br>lo nacional, que sea expresi\u00f3n de los valores genuinos argentinos, pero mientras los<br>tradicionalistas, que identifican Dios con Espa\u00f1a y a Francia con las ideas liberales, s\u00f3lo<br>reconocen como propios los valores heredados de la \u00abmadre patria\u00bb &#8211; su fe, su religi\u00f3n, su<br>lengua-, 8<br>los progresistas prefieren las novedades expresivas del nuevo arte franc\u00e9s para<br>revitalizar la expresi\u00f3n art\u00edstica propia y lograr que la literatura nacional se comunique con el<br>arte y pensamiento europeo contempor\u00e1neo.<br>El proyecto de una literatura nacional alcanza su concreci\u00f3n s\u00f3lo tem\u00e1ticamente en las<br>letras de la \u00e9poca, sin lograr obras de valor art\u00edstico importante. Los textos tienden a<br>despertar el sentimiento patri\u00f3tico, definen los l\u00edmites de lo nacional, dotan de una historia,<br>un territorio, una naturaleza particular, conforman el cuerpo social con sus inclusiones y<br>exclusiones, instauran el pante\u00f3n de modelos heroicos, 9<br>consagran s\u00edmbolos nacionales. En<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 11<br>definitiva se construye la representaci\u00f3n simb\u00f3lica de lo propio mediante discursos que<br>generan v\u00ednculos, que fijan im\u00e1genes de pertenencia y solidaridad nacional.<br>En su texto sobre el 25 de mayo Romagosa profetiza la llegada de un poeta nacional \u00abLa<br>epopeya de la independencia argentina es larga y accidentada (\u2026)Alg\u00fan d\u00eda ha de nacer el<br>Homero que la cante en versos inmortales\u00bb. Profec\u00eda parcialmente autocumplida en su prosa<br>celebratoria de las gloriosas figuras nacionales:<br>(\u2026) como un r\u00e1psoda que est\u00e1 evocando fragmentos de esa epopeya,<br>permitidme (\u2026) que evoque el recuerdo de Mart\u00edn G\u00fcemes: ese palad\u00edn de<br>nuestra independencia, (\u2026) que se amoldaba al lenguaje y \u00e1 las costumbres<br>de sus soldados, para compenetrarse \u00edntimamente con ellos \u00e9 infundirles el<br>pur\u00edsimo y ardiente patriotismo que exaltaban su coraz\u00f3n y su alma.<br>(Romagosa, Carlos 1931: 160)<br>La exaltada ret\u00f3rica patri\u00f3tica con frecuencia deriva en expresiones de sobrevaloraci\u00f3n<br>chouvinista de lo nacional o lo americano fundadas en el deseo o la imaginaci\u00f3n, mejor que<br>en la realidad:<br>(\u2026) grandes y fuertes est\u00e1n llamadas \u00e1 ser todas las naciones de este<br>continente americano, el m\u00e1s grandioso de los continentes por sus contornos,<br>por sus riquezas y por sus destinos; de este continente americano, refugio<br>sagrado de todos los que aman la libertad y el trabajo (\u2026); de este continente<br>americano, enorme crisol etnogr\u00e1fico, donde est\u00e1n llamadas \u00e1 fusionarse<br>todas las razas, convirti\u00e9ndose en el magn\u00edfico santuario abierto de la<br>democracia universal; de este continente americano, circundado por los dos<br>oc\u00e9anos m\u00e1s majestuosos; (\u2026) de este continente americano, cuyas<br>maravillas naturales est\u00e1n cantando su exuberancia y su magnificencia; (\u2026) la<br>m\u00e1s f\u00e9rtil y hermosa de las llanuras: la Pampa argentina; la m\u00e1s volc\u00e1nica y<br>opulenta de las cordilleras: la cordillera de los Andes; la m\u00e1s fuerte y se\u00f1orial<br>de las aves: el c\u00f3ndor; (\u2026) (Romagosa, Carlos 1931:164).<br>Sin embargo, el fervor patri\u00f3tico que postula la libertad y la independencia cultural<br>americana se contradice con expresiones que refuerzan los v\u00ednculos con el pasado colonial<br>que neocl\u00e1sicos y rom\u00e1nticos hab\u00edan tratado de dejar atr\u00e1s. En 1897 Arturo M. Bas en un<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 12<br>art\u00edculo publicado en La Libertad, sostiene que la conquista y su legado cristiano<br>beneficiaron el desarrollo de estas tierras. 10 En 1898 Romagosa se duele por la suerte de<br>Espa\u00f1a en guerra con EEUU y manifiesta su v\u00ednculo afectivo con la madre patria, en<br>momentos en que territorios americanos est\u00e1n luchando por la independencia pol\u00edtica de<br>aqu\u00e9lla (Romagosa, Carlos 1931: 167).<br>La llegada del 12 de octubre de 1892, provoca una serie de discursos que disuelven el<br>conflicto generado en la conquista y rinden homenaje a sus figuras, en manifiesta<br>recuperaci\u00f3n del pasado colonial como un per\u00edodo que pertenece natural y arm\u00f3nicamente a<br>la genealog\u00eda cultural americana.<br>\u00c1ngel \u00c1valos sostiene:<br>Col\u00f3n es el m\u00e1s grande hombre de la historia. Y mi voto \u00edntimo en el centenario del<br>descubrimiento, es (\u2026) que en homenaje \u00e1 Col\u00f3n la poes\u00eda americana<br>levante el himno imperecedero de la fama, con estro a\u00fan m\u00e1s inspirado que el<br>de Baralt, de M\u00e1rmol y de Encina\u00bb (\u00c1valos, \u00c1ngel 1910: 318).<br>En los tiempos de tr\u00e1nsito de la sociedad tradicional a la moderna, las letras de los<br>renovadores cordobeses expresan una conciencia contradictoria, una racionalidad moderna<br>que manifiesta sus rupturas pero tambi\u00e9n sus continuidades con el pasado. Postulaciones de<br>un pensamiento anal\u00edtico, cr\u00edtico y racional, con apasionamiento rom\u00e1ntico, con un idealismo<br>que construye utop\u00edas discursivas. Enunciados que configuran la modernidad y el progreso<br>en modos expresivos premodernos, con vocabulario de la epopeya medieval o cruzada<br>religiosa y un arsenal de im\u00e1genes de mitolog\u00eda cl\u00e1sica.<br>Incapaces de imaginar un mundo desacralizado, la racionalidad de nuestros modernos<br>oscila entre lo religioso y lo laico, proponiendo una reforma racional sin quebrantar los<br>fundamentos religiosos.<br>A pesar de estas continuidades, el discurso literario articulado al programa progresista<br>favorece la renovaci\u00f3n cultural. Al mismo tiempo que propicia el desarrollo de una nueva<br>sensibilidad, cumple una funci\u00f3n deontol\u00f3gica orientando conductas c\u00edvicas y art\u00edsticas a<br>alcanzar la ansiada modernidad que los tradicionalistas resisten manteniendo las letras en<br>ret\u00f3rica rom\u00e1ntica.<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 13<br>En el largo y contradictorio tr\u00e1nsito de la tradicional sociedad cordobesa a la<br>modernizaci\u00f3n, expresiones literarias de conservadores y renovadores coexisten en<br>pol\u00e9mica tensi\u00f3n disputandose la imposici\u00f3n est\u00e9tica, pero tambi\u00e9n ideol\u00f3gica.<br>NOTAS<br>As\u00ed la llama de manera ir\u00f3nica el jocoso peri\u00f3dico \u00abLa Carcajada\u00bb en 1880, y la designan<br>viajeros que la visitan entre 1887 y 1889: \u00abC\u00f3rdoba era y es todav\u00eda la ciudad de las iglesias,<br>la Roma Argentina\u00bb dice Alejo Peyret en \u00abUna visita a las colonias de la Rep\u00fablica Argentina\u00bb<br>en 1889. (Segreti, Carlos 1998: 445).<br>2 El material period\u00edstico revisado pertenece a los diarios: El Eco de C\u00f3rdoba, El<br>Progreso, El Porvenir, Los Principios, La Carcajada, La Patria, La Libertad y La Voz del<br>Interior entre 1875 y 1918.<br>3 En \u00abLa Sombra de Sat\u00e1n\u00bb de Sa\u00fal Taborda en 1910 se puede leer: \u00abEsos libros<br>enemigos de Espa\u00f1a y de Dios. !S\u00ed, el error de los reyes espa\u00f1oles ha consistido en dejar<br>leer en Buenos Aires los libros de Par\u00eds!\u2026No s\u00e9 porqu\u00e9 me parece que en cada hoja de esos<br>libros malditos est\u00e1 dilu\u00edda diestramente, la Sombra de Sat\u00e1n\u00bb (Taborda, Sa\u00fal Alejandro<br>1916: 102).<br>4 En todos los casos las citas transcriptas respetan la ortograf\u00eda del original.<br>5 Escritor que se reconoce bajo el el seud\u00f3nimo Gil Guerra que adquiriera por sus<br>enfrentamientos p\u00fablicos con Lugones.<br>6 A la instituci\u00f3n, presidida por el Dr. Moyano Gacit\u00faa, pertenecer\u00e1n entre otros: Mons.<br>Pablo Cabrera, Ignasio Garz\u00f3n, Jacobo Wolff, Francisco Rodr\u00edguez del Busto, Jos\u00e9 Bianco,<br>Zen\u00f3n Bustos, L\u00f3pez Cabanillas, R. Malbr\u00e1n, Segundo Dutari, Rodr\u00edguez Idalecio Figueroa,<br>Carlos Echenique, Jos\u00e9 Men\u00e9ndez Novella, Amado Ceballos, Jos\u00e9 del Prado.<br>7 En este tiempo se proyecta fundar una Facultad de Filosof\u00eda y Letras en C\u00f3rdoba que<br>luego queda abortado.<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 14<br>8 En un art\u00edculo de El Porvenir, que reproduce parte de un cap\u00edtulo de \u00abLa Historia de la<br>literatura argentina\u00bb el Padre Poncebis, define a Rafael Obligado como \u00abpoeta nacional\u00bb por<br>sus ra\u00edces espa\u00f1olas (El Porvenir\u00bb 14 de abril de 1891).<br>9 En C\u00f3rdoba los escritores rinden particularmente su homenaje al Gral Paz y Dalmacio<br>V\u00e9lez Sarsfield.<br>10 En el mismo sentido se pronuncia el poema \u00abCristo y Col\u00f3n\u00bb que aparece el 28 de<br>octubre Carcajada 1880.<br>BIBLIOGRAF\u00cdA<br>Textos Fuentes:<br>\u00c1valos, \u00c1ngel F. (1910). Pensamiento y Acci\u00f3n. C\u00f3rdoba: Imprenta Argentina,<br>Bianco, Jos\u00e9. (1921).Peque\u00f1os Problemas. Bs. As., Agencia General de Librer\u00eda y<br>Publicaciones.<br>Bianco, Jos\u00e9. (1900). Recortes C\u00f3rdoba: Editorial \u00abLa Minerva\u00bb.<br>Capdevila, Arturo. (1973) Lugones. Bs. As., Aguilar.<br>Capdevila, Arturo. (1948). Rub\u00e9n Dar\u00edo. \u00abUn bardo Rei\u00bb. Bs. As., Espasa-Calpe.<br>Gil, Mart\u00edn. Antolog\u00eda (1960). Bs. As.: Academia Argentina de Letras.<br>Romagosa, Carlos. (1931). Vibraciones Fugaces. C\u00f3rdoba, 2\u00ba ed.<br>Segreti, Carlos (1998). C\u00f3rdoba. Ciudad y Provincia.(Siglos XVI-XX) seg\u00fan relatos de<br>viajeros y otros testimonios. C\u00f3rdoba: Centro de Estudios Hist\u00f3ricos.<br>Taborda, Sa\u00fal Alejandro. (1916). La sombra de Sat\u00e1n. C\u00f3rdoba: Editorial Bautista Cubas.<br>Bibliograf\u00eda general:<br>V\u00b0 Congreso Internacional Orbis Tertius de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Literaria &#8211; 13 al 16 de agosto de 2003 15<br>Ansaldi, Waldo. Una Modernizaci\u00f3n Provinciana: C\u00f3rdoba, 1880-1914. En Revista<br>Estudios n\u00ba 7-8 junio 1996-junio 1997, Centro de Estudios Avanzados; C\u00f3rdoba, p. 51.<br>Nicolas Casullo (comp.) (1989). El Debate Modernidad-posmodernidad. Bs. As., Punto<br>Sur.<br>Casullo, Nicol\u00e1s. (1998). Modernidad y Cultura Cr\u00edtica. M\u00e9xico: Paid\u00f3s.<br>Berman, Marshall. (1989). Todo lo s\u00f3lido se desvanece en el aire. M\u00e9xico, Ed. S.XXI.<br>Calinescu, Matei (1987).Cinco Caras de la Modernidad. Madrid, Tecnos.,<br>Cornejo Polar, Antonio \u00abLa literatura hispanoamericana en el S.XIX\u00bb En La Imaginaci\u00f3n<br>hist\u00f3rica en el S.XIX. Lelia Area- Mabel Mora\u00f1a (comps.) (2000). UNR Editora, Rosario.<br>Guti\u00e9rrez Girardot, Rafael. (1990). 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XIX enfrentaen la r\u00edgida y conservadora sociedad cordobesa la f\u00e9rrea resistencia de los cat\u00f3licos queasocian renovaci\u00f3n ideol\u00f3gica con ate\u00edsmo. 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