{"id":492,"date":"2022-08-07T19:08:04","date_gmt":"2022-08-07T22:08:04","guid":{"rendered":"http:\/\/menendez.ar\/?p=492"},"modified":"2022-08-07T19:08:06","modified_gmt":"2022-08-07T22:08:06","slug":"construyendo-el-modernismo-hispanoamericano-un-discurso-y-una-antologia-de-carlos-romagosa","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/menendez.ar\/index.php\/2022\/08\/07\/construyendo-el-modernismo-hispanoamericano-un-discurso-y-una-antologia-de-carlos-romagosa\/","title":{"rendered":"<strong>Construyendo el modernismo hispanoamericano: un discurso y una antolog\u00eda de Carlos Romagosa<\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<p>Probablemente una de las tareas fundamentales que deber\u00e1n encarar en el futuro pr\u00f3ximo los historiadores del modernismo, no muy diferente a la de los dem\u00e1s historiadores literarios, ser\u00e1 hacer una lectura \u201cmetahist\u00f3rica&gt; de su etapa de estudio: m\u00e1s que escribir nuevas historias, ir haciendo la historia de las historias del modernismo. Para ello habr\u00e1 que empezar por recuperar la cr\u00edtica, la teor\u00eda y la historiograf\u00eda contempor\u00e1nea, la imagen que aquellos que llamamos modernistas tuvieron de si mismos, pero no tanto para encontrarjustificaciones a lo que nosotros pensamos, como con el prop\u00f3sito de entender, en la medida en que esto es posible, sus propios presupuestos e ideas i En este sentido he querido rescatar y comentar dos textos, creo que importantes y pr\u00e1cticamente olvidados, del momento de formaci\u00f3n del modernismo: el discurso \u00abEl simbolismo\u00bb, le\u00eddo durante un homenaje ofrecido a Rub\u00e9n Dar\u00edo en 1896, en C\u00f3rdoba, Argentina, y la antolog\u00eda Joyas po\u00e9ticas americanas, publicada tambi\u00e9n en C\u00f3rdoba en 1897. Ambos son obra del cr\u00edtico cordob\u00e9s Carlos Romagosa (1864-1906), figura que ha recibido escasa atenci\u00f3n en los estudios existentes sobre el modernismo en la Argentina \u2014como veremos, siempre en relaci\u00f3n con la presencia all\u00ed de Rub\u00e9n Dar\u00edo y con los comienzos de Leopoldo Lugones\u2014, y que est\u00e1 totalmente ausente de las historias generales del modernismo hispanoamericano ~. Tanto el discurso como la antolog\u00eda participan tEn el reciente volumen colectivo dc Cardwell, Richard A., y McGuirk. 8.: \u00bfQu\u00e9 es el roodernisrod,? Nueva enc\u00edtesta. Nuevas lecturas, Boulder, University of Colorado, 1993, varias de las aportaciones m\u00e1s significativas \u2014como las de M. P. Celma Valero, F. .1. Blasco Pascual, J. C. Mainer o P. McDermon\u00ed\u2014 se\u00f1alan o ponen en pr\u00e1ctica esta necesidad de volver a la historiograf\u00eda escrita por los contempor\u00e1neos del modernismo. Este camino fue emprendido en parte y entre otros por Ricardo Gun\u00f3n en El Modernismo visto por los modernistas, y en el futuro ser\u00e1 necesario seguir profundizando en \u00e9l. 2 Aparte de otras referencias en estudios generales que ir\u00e9 citando, la informaci\u00f3n m\u00e1s completa sobre Carlos Romagosa que conozco se encuentra en Capdevila, Arturo: Rub\u00e9n Dar,o, u&gt;, \u00abbardc, rei,\u2019, Buenos Aires, Espasa Calpe, 1946, p\u00e1gs. t04-125, y en los art\u00edculos de CariAnales de Literatura Hispanoamericana, n\u00fam. 25. Servicio de Publicaciones. UCM. Madrid, 1996 144 AIj\u00f3nso (iarcia Morales del momento militante y pol\u00e9mico del modernismo, cuando \u00e9ste se convirti\u00f3 en un movimiento autoconsciente y concertado, de alcance continental, que no es otro que el momento central de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica po\u00e9tica de Dar\u00edo. de su m\u00e1s activa intervenci\u00f3n y proyecci\u00f3n en la vida literaria de la \u00e9poca. El discurso \u201cEl simbolismo\u2019&gt; fue le\u00eddo en lo que puede considerarse como uno de los pocos actos colectivos del modernismo hispanoamericano, en el que un grupo de j\u00f3venes defendi\u00f3 p\u00fablicamente sus ideas y proclam\u00f3 el liderazgo de Dar\u00edo. Los bi\u00f3grafos de \u00e9ste han narrado con cierto detenimiento las circunstancias en que tuvo lugar; me limito, pues, a recordarlas brevemente t A finales de septiembre de 1896, despu\u00e9s de tres a\u00f1os en Huenos Aires, Dar\u00edo visit\u00f3 C\u00f3rdoba durante las fiestas de la Virgen del Rosario, con objeto de descansar y enviar algunas cr\u00f3nicas a La Naci\u00f3n. Su presencia no pod\u00eda pasar desapercibida en una ciudad que viv\u00eda dividida entre los defensores de la tradici\u00f3n y los defensores de lo nuevo, en un sentido amplio que abarcaba no s\u00f3lo la literatura, sino la pol\u00edtica y hasta la religi\u00f3n. Ejemplo de ello eran los enfrentamientos que desde 1893 se sucedieron en la prensa local entre el cr\u00edtico tradicionalista Jos\u00e9 Men\u00e9ndez Novella. Aguado. 1955, p\u00e1gs. 839. Fn adelante citar\u00e9 OC 146 Alfonso Garc\u00eda Morales consisti\u00f3 en una velada literario-musical con las siguientes intervenciones: una bienvenida del vicepresidente de la instituci\u00f3n Juan M. Garro, un discurso de Dar\u00edo, el discurso de Romagosa, un poema de homenaje del profesor de literatura Javier Lazcano Colodrero y la lectura por Dar\u00edo de su poema \u00abEn elogio del Ilmo. Obispo de C\u00f3rdoba, Fray Mamerto Esqui\u00fa, O. M.\u00bb. Al final del acto se ley\u00f3 un telegrama de adhesi\u00f3n enviado desde Buenos Aires por algunos de los escritores y artistas m\u00e1s pr\u00f3ximos a Dar\u00edo, indicativo de la conciencia de grupo que \u00e9ste hab\u00eda propiciado ~. M\u00e1s adelante veremos la significaci\u00f3n de las palabras y el poema de Dar\u00edo, pero conviene que empecemos dirigiendo directamente la atenci\u00f3n a la conferencia de Romagosa, que algunos de los contempor\u00e1neos juzgaron como lo m\u00e1s destacado del acto \u2018&gt;, y adelantando su idea central: el t\u00e9rmino \u00absimbolismo&gt;\u2019 designaba no solo una escuela po\u00e9tica francesa, sino un movimiento verdaderamente internacional, del que por entonces ya formaban parte los escritores hispanoamericanos, y, en \u00faltimo extremo, todo cl periodo literario de lo que hoy llamamos \u201cfin de siglo\u201d. Sobre esta base \u2014en la que, por encima de las diferencias, coincid\u00edan algunos de los m\u00e1s agudos observadores de la literatura de la \u00e9poca, que fue mantenida y desarrollada por varias opciones cr\u00edticas posteriores y que parece predominar hoy\u2014, Romagosa construye su propia argumentaci\u00f3n, tratando de contestar mesurada, serena, a veces t\u00e1citamente a los cargos que entonces se formulaban contra el \u00absimbolismo\u00bb. La sint\u00e9tica caracterizaci\u00f3n e historia que hace de \u00e9ste y de su \u201cproyecc\u00edon americana\u00bb, est\u00e1 dirigida fundamentalmente a la defensa del arte nuevo y a la exaltaci\u00f3n del papel hist\u00f3rico de Dar\u00edo. Romagosa parte de una concepci\u00f3n general de la literatura de car\u00e1cter historicista: las distintas manifestaciones literarias \u2014empieza diciendo\u2014 son \u201cel reflejo de la \u00e9poca hist\u00f3rica en que se han desenvuelto\u00bb (36). Cuando una \u00e9poca cambia, tambi\u00e9n lo hace la literatura. De ah\u00ed que el naturalismo deba \u00abcerrar su ciclo, porque ya no responde a la nueva tendencia del esp\u00edritu socml\u00bb (37), porque no satisface el ansia de espiritualidad de la sociedad finisecular. Para ello ha nacido una nueva manifestaci\u00f3n literaria, \u2018&lt; el discurso de Dario. Romagosa le contest\u00f3 agradeci\u00e9ndole sus palab\u00edas, pero defendiendo a Dar\u00edo (ambas cartas aparecen reproducidas en Vibraciones \/kga\u2019 fundamentalmente por dos tipos de razones: en primer lugar, porque \u00abel Simbolismo implica un progreso evidente, pues es la s\u00edntesis de todas las manifestaciones literarias que la han precedido, poseyendo, adem\u00e1s, sutiles resortes est\u00e9ticos completamente originales\u00bb (37&gt;, que han enriquecido el lenguaje literario en vocabulario, ritmo, plasticidad y matiz; y en segundo lugar, porque ha supuesto \u00abuna profunda y trascendental revelaci\u00f3n est\u00e9tica\u00bb (38), ya que \u00ablos simbolistas saben evocar las sensaciones m\u00e1s rec\u00f3nditas de ese cordaje sensitivo que forma la trama de nuestra naturaleza, y saben, a la vez, iluminar y hacer vibrar sugestivamente la belleza, el encanto y el misterio, es decir, el alma de las cosas\u00bb (38). En suma, Romagosa valora el simbolismo por sus aportaciones al lenguaje literario y por su car\u00e1cter espiritual e idealista, por haber forjado una expresi\u00f3n nueva con la que dar respuesta a necesidades espirituales tambi\u00e9n nuevas. En cuanto al lenguaje literario, Romagosa se opone, adem\u00e1s, a la cr\u00edtica vulgar de que \u00abel estilo de los nuevos escritores es complicado y confuso\u00bb (45) con el siguiente razonamiento: \u2018. Romagosa a\u00f1ade: \u00abY la Biblia es un libro eminentemente simb\u00f3lico: de ah\u00edla raz\u00f3n de que este libro santo sea una de las fuentes vivas, donde abrevan su sed est\u00e9tica y templan su inspiraci\u00f3n los artistas del nuevo ideal literario\u00bb (45). Por las mismas fechas, en M\u00e9xico, frente a los ataques de un cr\u00edtico conservador, Amado Nervo defend\u00eda el simbolismo distingui\u00e9ndolo del decadentismo y se\u00f1alando no s\u00f3lo su car\u00e1cter universal, sino su presencia en la Biblia: \u00abDaniel, San Juan, Isa\u00edas no fueron decadentes (&#8230;) fueron los padres del simbolismo, alma de la mayor parte de las escuelas literarias modernas&gt;\u2019 2\u2022 Prestigiosos antecedentes sin duda, incontrovertibles, adem\u00e1s, para aquellos que, como el citado \u00abGil Guerra\u00bb de C\u00f3rdoba, ve\u00edan en los nuevos escritores unos enemigos del orden establecidoy concretamente de la religi\u00f3n. Romagosa quiso en todo momento ofrecer una visi\u00f3n positiva o constructiva dcl simbolismo, pasando por alto sus aspectos negativos, transgresores o riesgosos, todo lo que en \u00e9l pod\u00eda ser calificado de decadente. Es la misma \u00edmagen trancluilizadora con que hab\u00eda presentado a Lugones en la citada carta, cuando atribuye sus inclinaciones pol\u00edticas a pasajeras exageraciones dc juventud, o afirma rotundamente: \u00abno es un bohemio\u00bb (31). De ah\u00ed que al hacer la historia de los simbolistas franceses \u2014de los \u2019 (Verlaine, Mor\u00e9as, Mallarm\u00e9, Monee, Rett\u00e9)\u2014 se\u00f1ale no aquello contra lo que lucharon, sino por lo que lucharon. Ellos formaron un \u00abgrupo restaurador\u00bb, animado por \u00abcl noble y audaz proyecto de hacer renacer el ideal literario\u00bb en el momento en que (39), que su triunfo, despu\u00e9s de muchas incomprensiones, se debi\u00f3 a que \u00absu ideal literario era hist\u00f3ricamente oportuno, y, por lo tanto, incontrastable: porque obedec\u00eda a la \u00edndole, a los anhelos y a las exigencias del esp\u00edritu moderno\u201d (40) \u2018~, y que una vez confirmado este triunS&lt;&gt;bre la pol\u00e9mica general en lomo al decadentismo y modemnisnio en Hispanoam\u00e9rica, cfr. Olivares. Jorge: \u201c[~a recepci\u00f3n del decadentismo en 1 lispanoa\u00ed-n\u00e9rica&gt;, Hislanic Re,iew, vol. XLVI II, n\u00fam. 1, 1980, p\u00e1gs. 57\u201476; y Zuleta, Ignacio: La pol\u00e9mica ,nocler,\u00ed\u00edsta. El modernismo de niara mar(1898-1907j, Bogot\u00e1. Instituto Caro y Cuervo, 988. aunque se refiere en g\u00edan medida al modernismo espa\u00f1ol. 2s cr\u00edticos tuvo la idea de \u2018oportunidad\u201d: para ellos, una obra es \u2018oportuna\u201d y portanto \u201cmoderna\u201d cuando expresa la realidad dc su tiempo y ayuda a mejorarla. cuando contribuye, en suma, al prcgreso. Formulaciones similares se enet\u00edentran en buena parte Construyendo el modernismo hispanoamericano. un discurso y una antolog\u00eda&#8230; 149 fo, pasado ya el periodo de lucha, el simbolismo desaparece como divisa de escuela y sus representantes \u00abse llaman simplemente artistas modernos\u2019&gt; (43). De esta forma se completa su estrategia de defensa: presenta al simbolismo como la expresi\u00f3n dc la espiritualidad finisecular, como la est\u00e9tica de la modernidad, pero al mismo tiempo suaviza su oposici\u00f3n a la tradici\u00f3n, y lo que es m\u00e1s importante. silencia todo lo que en \u00e9l hay de rechazo a la otra modernidad, la burguesa, con sus ideales de racionalidad, utilidad y progreso, a la que la Argentina de la \u00e9poca parec\u00eda firmemente encaminada. Decide no ver o no mostrar los conflictos y suprime, tach\u00e1ndolo de inadecuado, el segundo t\u00e9rmino de la pareja simbolismo-decadentismo. La segunda parte del discurso est\u00e1 dedicada a la \u00abproyecciones\u00bb del simbolismo o de lo que \u00e9l llama ahora simplemente, tal vez para evitar mayores distingos y subrayar su universalidad, el \u00abnuevo Ideal art\u00edstico\u00bb o el \u00abarte moderno\u00bb. Romagosa cita los casos de Italia, con Gabriel D\u2019Annunzio, y de Portugal, con Eugenio de Castro, sobre los que despu\u00e9s dir\u00e9 algo, y enseguida se detiene en Hispanoam\u00e9rica, para la que en ning\u00fan momento hace uso del t\u00e9rmino \u00abmodernismo\u00bb, que tambi\u00e9n ten\u00eda en su origen alg\u00fan sentido peyorativo o desafiante, pero que estaba ya bastante extendido y que muchos segu\u00edan utilizando a\u00fan como sin\u00f3nimo de \u201csimbolismo-decadentismo\u00bb. Para \u00e9l la cosa est\u00e1 clara: la publicaci\u00f3n de AzuL., \u00aball\u00e1 por el a\u00f1o \u2014y curiosamente aqu\u00ed no es demasiado preciso\u2014 1887&gt;\u2019, \u00abse\u00f1ala el florecimiento del arte moderno en nuestra Am\u00e9rica latina\u00bb (46). Este libro, cuyo \u00e9xito en Espa\u00f1a e Hispanoam\u00e9rica \u00e9l no deja de magnificar, y en el que \u00abpor primera vez se ve\u00edan trasportadas a idioma espa\u00f1ol las cualidades pl\u00e1sticas, pict\u00f3ricas y musicales del franc\u00e9s\u00bb (47), hace de Dar\u00edo \u00abel primer iniciador americano del nuevo ideal literario\u00bb (47), \u2018representatividad y Matthew Arnold de \u201cadecuacion\u201d. 150 A li\u00e9uso Garc\u00eda Morales por primera vez, el pensamiento art\u00edstico y literario de Am\u00e9rica se est\u00e1 comunicando \u00edntimamente con el pensamiento europeo\u00bb (50). A lo largo del discurso Romagosa no s\u00f3lo coincid\u00eda con muchas de las \u00eddeas literarias de Dar\u00edo, que sin duda conoc\u00eda y de las que se sirvi\u00f3, sino que dijo cosas que \u00e9ste quer\u00eda o\u00edr, sobre todo en relaci\u00f3n con su papel hist\u00f3rico. Sus palabras hay que entenderlas, pues, en relaci\u00f3n con la po\u00e9tica y la labor de Dar\u00edo y con las pol\u00e9micas en torno a su figura, temas ampl\u00edsimos, sobre los que yo s\u00f3lo me atrever\u00e9 a hacer unas pocas consideraciones generales que ayuden a entender mejor y a completar lo anterior. Desde la primera publicaci\u00f3n de Azul., y el art\u00edculo consagratorio de Juan Valera, puede decirse que Dar\u00edo estaba \u00abinventando\u00bb conscientemente el modernismo hispanoamericano, en el sentido de descubrir o concebir su posible unidad y darle un nombre, tratar de fundamentarlo y eoordinarlo. Fue un proceso complejo, en el que los proyectos y las realizaciones, la creaci\u00f3n y la cr\u00edtica, tanto propia como ajena, se condicionaron mutuamente. Cuando lleg\u00f3 a Buenos Aires, Dar\u00edo se encontr\u00f3 en cl momento y el lugar propicio para realizar con plenitud el proyecto que hab\u00eda ido madurando progresivamente y que, para formularlo en pocas palabras, consist\u00eda en hacer definitivamente de la literatura hispanoamericana parte de la literatura universal y moderna. Fueron a\u00f1os intensos de aprendizaje, realizaciones y militancia. En c\u00edrculos prestigiosos, como el Ateneo de Buenos Aires, o en diarios y revistas consagradas, como La Naci\u00f3n o La Biblioteca, pero tambi\u00e9n en tertulias juveniles de caf\u00e9s y cervecer\u00edas o en sus propias publicaciones, como Revista de Am\u00e9rica, defendi\u00f3 lo que llamaba el hispanoamericano. Baste recordar una vez m\u00e1s los \u00abProp\u00f3sitos\u00bb con los que se abri\u00f3 la Revista de Am\u00e9rica, fundada por \u00e9l y Ricardo Jaimes Freyre en 1894: \u00abSer el \u00f3rgano de la generaci\u00f3n nueva que en Am\u00e9rica profesa el culto del Arte puro, y desea y busca la perfecci\u00f3n ideal; Ser el v\u00ednculo que haga una y fuerte la idea americana en la universal comuni\u00f3n art\u00edstica&#8230;\u00bb \u2018~. Probablemente Dar\u00edo nunca se mostr\u00f3 m\u00e1s entusiasta y confiado que entonces, pero tambi\u00e9n hay que notar que su \u00e9nfasis variaba algo seg\u00fan el p\u00fablico al que estuviera dirigi\u00e9ndose y que tend\u00eda a ser cauto y comedido. Aunque no dej\u00f3 de mitificar e identificarse con los artistas que luchaban por el Arte Nuevo y dc se\u00f1alar sus enfrentamientos con la sociedad burguesa, trat\u00f3 siempre, como har\u00eda Romagosa, de subrayar sus aportaciones, la seriedad de su esfuerzo y su profundidad, de hacer ver que, por enc\u00edmd de sus actitudes de negaci\u00f3n o rechazo, esos artistas cumpl\u00edan una necesidad: mantener el progreso espiritual, aut\u00e9nticamente humano, frente a una concepci\u00f3n de progreso meramente material. Tambi\u00e9n se distanciaba de sus \u201c \u201cN uestros prop\u00f3sitos\u201d. Revista de An\u00ed\u00e9rica, n\u00fam. 1. 19 de agosto 1894. p\u00e1g. 1. en La Re\u2014 isto de Am\u00e9rico\u2019 de Rub\u00e9n Dar\u00e1 y Ricardo Jaimes P}c\u2019vre, cd. facsi\u00ednilar de Boyd C. Carter. Managua. Ediciones del Centenario de Rub\u00e9n Dar\u00edo, 1967, p\u00e1g. 111. Construyendo el modernismo hispanoamericano: un discurso y una antolog\u00eda&#8230; 15 1 excesos o advert\u00eda de sus peligros y distingu\u00eda en lo posible y cada vez con mayor insistencia los m\u00e9ritos de unos y de otros, respetaba los valores de la tradici\u00f3n como fuente perpetuamente renovada de la modernidad, y, en \u00faltimo extremo, exaltaba siempre la individualidad. Durante esta etapa emple\u00f3 indistintamente los t\u00e9rminos decadentismo, simbolismo y modernismo, consciente de sus insuficiencias, pero tambi\u00e9n de su utilidad como propaganda y defensa; m\u00e1s tarde, una vez alcanzado el reconocimiento individual y colectiyo, procuro evitarlos, sobre todo los de decadentismo y modernismo, en los que hab\u00eda acumuladas demasiadas connotaciones pol\u00e9micas, y us\u00f3 fundamentalmente la expresi\u00f3n gen\u00e9rica y siempre preferida por \u00e9l de \u00abliteratura nueva o moderna\u00bb LS. Conviene a\u00f1adir que gran parte de la cr\u00edtica posterior tambi\u00e9n tendi\u00f3, como hab\u00eda hecho en cierto sentido Romagosa, a separar los t\u00e9rminos decadentismo y simbolismo, ya privilegiar este \u00faltimo, consider\u00e1ndolo como lo m\u00e1s perdurable de la \u00e9poca. Entre las razones que contribuyeron a ello estuvo sin duda el intento de aceptaci\u00f3n social y la suavizaci\u00f3n de los radicalismosjuveniles por parte dc sus propios representantes. El a\u00f1o culminante de la estancia de Dar\u00edo en la Argentina fue 1896, en que reuni\u00f3 lo fundamental de su producci\u00f3n period\u00edstica y po\u00e9tica y public\u00f3 Los raros y Prosas profanas Cuando ambos estaban a punto de entrar en prensa, d\u00edas antes de salir para C\u00f3rdoba, ley\u00f3 en el Ateneo de Buenos Aires la conferencia \u00abEugenio de Castro y la literatura portuguesa\u00bb, que a\u00fan tuvo tiempo de incorporar a Los raros; y que Romagosa cit\u00f3 en la suya: \u00absabemos, por la erudita y bella conferencia que nuestro distinguido hu\u00e9sped dio recientemente en el Ateneo de Buenos Aires, que cl moderno movimiento art\u00edstico ha florecido ya en el literariamente ilustre y culto Portugal, donde cuenta con un joven y brillante palad\u00edn, el inspirado poeta, de fantasia oriental, Eugenio de Castro\u00bb (46). Dar\u00edo se mostraba seguro: el modernismo hispanoamericano pod\u00eda formar parte del \u00abrenacimiento latino\u201d representado en Italia por D\u2019Annunzio y en Portugal por Castro, y de esta forma, integrarse en el movimiento internacional del Arte nuevo. \u00abPues existe hoy ese grupo de pensadores y de hombres de arte, que en distintos climas y bajo distintos cielos van guiados por una misma estrella a la morada de su ideal; que trabajan mudos y alentados por una misma misteriosa y potente voz, en lenguas distintas, con un impulso \u00fanico. \u00bfSimbolistas? \u00bfDecadentistas? \u00a1Oh ya ha pasado el tiempo, felizmente, de la lucha por las sutiles clasificaciones! Artistas, nada m\u00e1s, artistas&#8230;\u00bb \u2019 \u00ab. Cre\u00eda que el proyecto con el que hab\u00eda llegado a la Argentina se estaba haciendo realidad. El colof\u00f3n de Los raros lleva fecha de 12 de octubre. Las palabras que ley\u00f3 en el Ateneo cordob\u00e9s tres d\u00edas despu\u00e9s dejan ver de nueyo su seguridad y entusiasmo. Son una alabanza a la Belleza eterna y a La Rdigi\u00f3n del Arte. La primera est\u00e1 representada por la imagen de una diosa, La Dea; la segunda. por la fraternidad universal de los artistas que peregrinan hacia su templo: o&#8230; en su templo, en lo alto de la Colina Sagrada (&#8230;) encontrar\u00e9is a la diosa blanca y pura, a la eterna belleza, en cuyo gesto est\u00e1 visible la m\u00fasica del universo\u00bb 20, Aunque su profesi\u00f3n es la del Arte Puro. Dar\u00edo no deja de ponerla en paralelo y hasta de confundirla con la fe religiosa. La belleza y la fe son los caminos de salvaci\u00f3n en el mundo moderno: \u00abEllas son los \u00fanicos refugios entre las feroces luchas de los hombres, en \u00e9pocas en que tratan de ahogar el alma las manos pesadas de los utilitarios\u00bb 2] Hay que volver a observar que C\u00f3rdoba, ciudad que se dec\u00eda tradicionalmente cat\u00f3lica, se encontraba a la llegada de Dar\u00edo en las fiestas de la Virgen y que los ataques dc \u00abGil Guerra\u00bb iban dirigidos a la supuesta irreligiosidad de los decadentes. Esto puede explicar que Dar\u00edo, que venia de la capital rodeado de cierta leyenda de \u00abdecadente\u00bb o Ibid., p\u00e1g. 517. Esta dedicatoria\u2014prefacio a sus compa\u00f1eros de La Naci\u00f3n Angel Estrada y Miguel Escalada, est\u00e1 firmada en realidad en la localidad de Capilla del Monte. el 3 dc octubre de 1 896. Aparece \u00edntegra en Barcia, Pedro Luis (cd.): ob. cil., vol. 1. p\u00e1g. 48, dc donde la tomo, ya que Bario la suprimi\u00f3 en la edici\u00f3n de 1905, en la que se suelen basar las ediciones posteriores. Prueba de la continuidad de las directrices de Bario en el modern sino argentino, es que los prop\u00f3sitos de la Revista de A m\u00e9rito volvicion a ser reproducidos en los \u201cProp\u00f3sitos\u201d del Mercurio de An,\u00e9rica, fundado por Eugenio D\u00eda,. Romero en 1898. 21) Ib\u00e1\u00f1ez, R<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Probablemente una de las tareas fundamentales que deber\u00e1n encarar en el futuro pr\u00f3ximo los historiadores del modernismo, no muy diferente a la de los dem\u00e1s historiadores literarios, ser\u00e1 hacer una lectura \u201cmetahist\u00f3rica&gt; de su etapa de estudio: m\u00e1s que escribir nuevas historias, ir haciendo la historia de las historias del modernismo. Para ello habr\u00e1 que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-492","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-jose-menendez-novella"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/menendez.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/492","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/menendez.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/menendez.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/menendez.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/menendez.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=492"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/menendez.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/492\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":493,"href":"http:\/\/menendez.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/492\/revisions\/493"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/menendez.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=492"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/menendez.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=492"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/menendez.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=492"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}